Please ensure Javascript is enabled for purposes of website accessibility

¿Terrorismo mediático?

 

Invitado por el IDELA, el fundador de la cadena televisiva Telesur, Aram Aharonian, impartió las conferencias  “Guerra mediática en América Latina y reinvención del discurso” y “Propiedad y democratización de los medios de comunicación”.



 

Si hace 40 o 50 años en América Latina se necesitaban fuerzas armadas para imponer modelos políticos, económicos y sociales, hoy basta con tener el control de los medios masivos de comunicación social para imponer imaginarios colectivos que controlan la sociedad”, asegura Aram Aharonian, creador y fundador de Telesur, quien impartió dos conferencias en la Universidad Nacional (UNA), a finales de 2016, invitado por el Instituto de Estudios Latinoamericanos (IDELA).

 

Para el experto, la nueva arma mortal son los medios de comunicación, que están en manos de pocas corporaciones, las cuales imponen un imaginario colectivo a las grandes mayorías.

 

Como ejemplo, citó la creación de la percepción de que la expresidenta de Brasil, Vilma Rouseff es corrupta, a pesar de que nunca se presentó ninguna prueba que lo confirme, o de que Venezuela es una dictadura, sin que haya nada que explique las razones. 

 

Estas “medias verdades” construidas por las corporaciones mediáticas internacionales son reproducidas por los medios locales, con lo que se contribuye a provocar desestabilización y la imposición de gobiernos que puedan apropiarse de los recursos naturales de esos países en beneficio de las empresas transnacionales de naciones centrales.

 

“Desde el 2002, con el golpe en Venezuela, pasando por intentos desestabilizadores en Bolivia, Ecuador, el golpe parlamentario contra Lugo en Paraguay, la caída de Zelaya en Honduras, la desestabilización financiera en Argentina en 2015 hasta el golpe parlamentario policial mediático en Brasil tiene que ver con una guerra de cuarta generación, lo que en nuestros países se llama terrorismo mediático, una guerra de apropiación de la democracia, en nombre de la democracia”, subrayó. 

 

¿Información alternativa? ¡Sí se puede! 

 

Distinto a la prensa alternativa, que más bien ha sido marginal, lo revolucionario de la cadena Telesur –según su fundador- es justamente haberse instalado como una alternativa al mensaje hegemónico de la imagen y el mensaje único. 

 

Recordó que la única versión televisiva de lo que pasaba en América Latina la daba CNN es español durante diez años, tiempo durante el cual no apareció nunca un indio ni un negro, ni un movimiento social.

 

Afirmó que el surgimiento de Telesur contribuyó al cambio en la política de CNN, pues ya no podía seguir invisibilizando o ¨ninguneando¨ todo eso que pasaba en América Latina. 

 

Añadió que a partir de la cobertura que dio esta cadena hegemónica a la ceremonia indígena de asunción del presidente de Bolivia, Evo Morales, en 2005, no puede ocultar lo que ocurre en América Latina porque la audiencia regional puede enterarse a través de Telesur. “O sea, que la alternativa a ese mensaje hegemónico, se está dando desde un medio similar”, subrayó Aharonian.

 

 

Para el especialista, Telesur es una herramienta que demuestra que sí se pueden tener ventanas  desde donde mostrar una realidad latinoamericana diferente.


Más noticias 2017