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Criterios


El gas natural en Costa Rica: barreras para la transición energética

*Ivannia María Bolaños Herrera 

La transición energética se ha consolidado como una de las principales prioridades a nivel global frente a la amenaza del cambio climático. En este proceso, los países enfrentan el reto de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y avanzar hacia una matriz energética más limpia, diversificada y resiliente. Costa Rica, si bien es referente en generación eléctrica renovable, presenta rezagos importantes en los sectores transporte e industrial, que siguen dependiendo de hidrocarburos como el diésel y el búnker.

Frente a este panorama, el gas natural se promueve internacionalmente como un combustible de transición, dado que su combustión genera menos emisiones de dióxido de carbono (CO₂) por unidad de energía producida, comparado con otros combustibles fósiles. Además, ofrece ventajas técnicas como estabilidad en la generación eléctrica y compatibilidad con tecnologías existentes.

​El contexto del gas natural en Costa Rica

El gas natural es una mezcla de hidrocarburos, principalmente metano, cuya combustión emite menos dióxido de carbono que el petróleo o el carbón. A nivel mundial, se ha presentado como una solución intermedia para reducir las emisiones de GEI en sectores difíciles de electrificar en el corto plazo. Su utilización ha sido clave en países como México, Colombia y Perú, que han desarrollado marcos regulatorios, infraestructura e incentivos que facilitaron su incorporación en la matriz energética.

En Costa Rica, la discusión sobre el gas natural ha sido marginal en comparación con otras alternativas como la electrificación total o el hidrógeno verde. No obstante, la presión por descarbonizar el sector transporte —responsable de más del 44% de las emisiones de GEI nacionales— y la necesidad de garantizar la seguridad energética, han puesto en la mesa la necesidad de explorar todas las opciones disponibles​.

A pesar de que el gas natural ofrece ventajas frente a otros hidrocarburos tradicionales y de que el país suscribió compromisos internacionales como el Acuerdo de París y ha trazado políticas de descarbonización ambiciosas, su adopción en Costa Rica es limitada. Aunque existen estudios de pre-factibilidad técnica (Acuña, 2014) y regulaciones iniciales (Decreto 42747-MINAE de 2023), no ha sido posible consolidar un mercado para el gas natural, ni como productor ni como gran importador​.

Resultados del estudio: viabilidad y limitaciones

El análisis costo-efectividad realizado en la investigación muestra que, aunque la sustitución de diésel, búnker o GLP por GNL podría implicar una reducción significativa de emisiones, el gas natural no resulta competitivo desde el punto de vista económico. Los costos de infraestructura, importación y distribución son elevados, si se considera que Costa Rica no cuenta con reservas propias y debería depender completamente de la importación en forma de gas natural licuado (GNL)​.

Además, el estudio identificó diversas barreras estructurales que limitan su desarrollo:

1.     Barreras institucionales

  • La falta de articulación interinstitucional entre actores como el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope), el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) genera vacíos regulatorios y superposición de funciones.
  • No existe un plan nacional específico para el desarrollo del gas natural, ni una hoja de ruta que oriente su incorporación progresiva.

La legislación vigente (Decreto N°42747-MINAE) establece las condiciones técnicas para la importación y comercialización del GNL, pero no contempla incentivos claros ni lineamientos estratégicos de largo plazo​.

2.     Barreras económicas

  • La necesidad de construir infraestructura especializada (terminales de regasificación, sistemas de isocontenedores, redes de distribución) eleva los costos de entrada.
  • El gas natural debe competir con una matriz eléctrica altamente renovable, cuyos precios marginales tienden a ser más bajos que los del GNL importado.
    Los análisis muestran que, incluso considerando externalidades ambientales, el GNL no logra superar la eficiencia costo-ambiental de la electrificación con energías renovables​.

3.     Barreras sociales y culturales

  • Existe un bajo conocimiento técnico y social sobre el gas natural como fuente de energía.
  • La percepción ciudadana y de algunos grupos ambientalistas es que su introducción representaría un retroceso en el compromiso con una matriz 100% renovable.
  • La falta de campañas de sensibilización y formación profesional en temas de gas natural limita la creación de capacidades nacionales en el área​.

4.     Barreras ambientales y ético-políticas

  • A pesar de sus menores emisiones relativas, el gas natural sigue siendo un combustible fósil, y su adopción podría desviar recursos financieros y políticos necesarios para tecnologías verdaderamente limpias.
  • Los compromisos climáticos de Costa Rica, incluyendo su Plan Nacional de Descarbonización, apuntan hacia una economía basada en electricidad renovable. La adopción del gas podría percibirse como incoherente con esta visión a largo plazo​.

La evidencia muestra que, bajo las condiciones actuales, el gas natural no constituye una opción viable como combustible de transición en Costa Rica​. Las limitaciones legales, económicas, ambientales, sociales y políticas superan los beneficios que su incorporación podría generar en el corto plazo.

Por ello, las recomendaciones de política energética apuntan a fortalecer una transición basada en la electrificación renovable, aprovechar infraestructura existente de GLP para proyectos pilotos si se opta por una mínima inserción de GNL, y promover estudios técnicos y sociales que permitan evaluar escenarios dinámicos de diversificación energética en el futuro​.

Costa Rica tiene la oportunidad de liderar una transición energética basada en fuentes 100% renovables, siempre que fortalezca sus capacidades institucionales, fomente la innovación tecnológica y promueva una gobernanza energética más inclusiva y transparente. El debate sobre el gas natural debe situarse en este horizonte estratégico, y no como una solución rápida y aislada.

*La autora es economista del Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible (Cinpe) de la Universidad Nacional. Este artículo se basa en la tesis de Análisis costo-efectividad de la introducción del gas natural en el sector transporte e industrial como combustible de transición en Costa Rica, 2025.