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Rastreando tesoros

 

OVSICORI redescubre fuentes termales y prepara novedoso mapa Guía práctica y mapa de fuentes termales en Costa Rica, para cuya creación el vulcanólogo  Eliécer Duarte “lee” y recopila la información en el campo.

 


 

La ilusión en sus ojos es la misma de hace 30 años, cuando hacía sus primeras giras. Mochila en su espalda, sombrero, y un sofisticado equipo que le permite a Eliécer Duarte, vulcanólogo del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) “leer” una fuente termal.

 

Es su proyecto de tres años, Guía práctica y mapa de fuentes termales en Costa Rica, una iniciativa pionera que le dará al país su primer catálogo de fuentes termales; un instrumento clave para la potencial explotación de energía renovable, el desarrollo del turismo rural, y el estudio de la sismicidad.

 

Del telégrafo al GPS

 

El único antecedente formal al proyecto de Duarte, es una recopilación de unas 50 fuentes termales que el vulcanólogo Rodrigo Sáenz hiciera en los años 80, según lo explica Duarte: “Don Rodrigo, en muchas ocasiones, vía telégrafo, contactaba lugareños de zonas alejadas del país para ir levantando una lista de fuentes termales, muchas de las cuales no fueron visitadas por él. Esa lista es importante, pues nos da un punto de partida para ir a esas localidades y, gracias a la colaboración de los vecinos, llegar hasta la fuente citada por don Rodrigo. Desde luego que ahora con la tecnología GPS podemos precisar el sitio con coordenadas exactas”.

 

En un buen número de casos, las fuentes visitadas por Duarte son muy poco conocidas por la misma comunidad. Su arribo a cada una de ellas, termina no sólo por documentarlas, si no también por confirmar la existencia de otras más. “Suele pasar que un campesino nos relata de un burbujeo en cierto punto de la montaña, quizás sólo ese hombre lo conoce. Cuando llegamos, la sorpresa es que no sólo encontramos una fuente, también otras a cortas distancias”, añade Duarte.

 

En los restantes casos, la labor de Ovsicori se limita a registrar la ubicación de fuentes termales que ya son de sobra conocidas y hasta aprovechadas por las comunidades.

 

Radiografía de una fuente y de un país

 

Anotar las coordenadas de una fuente termal es sólo el primer paso. El mapa y guía práctica pretendidos por Ovsicori también incluye una caracterización de ellas. Instrumentos en mano, Duarte monitorea distintos parámetros: “en cada fuente recogemos información geoespacial, temperatura, acidez y conductividad, entre otros parámetros. Esto es importante para contar con una descripción más detallada de la fuente termal.

 

Esa información pormenorizada ayudará mucho a la industria turística e industrial, a estudiantes, profesores e investigadores en tanto material didáctico, y a público en general de cara a que conozcan mejor su entorno”.

 

El trabajo de campo de Duarte podría tomar un año más. La guía y el mapa incorporarían más de 100 fuentes termales, su ubicación es tan variada como la geografía del país: “encontramos fuentes desde Talamanca hasta Tortuguero, desde Guanacaste hasta el mismo Valle Central. Las fuentes termales ocurren en la mayoría de los casos, en los ejes volcánicos y sus alrededores. Sin embargo, muchas fuentes también se encuentran en el distrito volcánico terciario y el intrusivo-sedimentario, relativamente lejos de los volcanes, zonas de interés sísmico y tectónico que presentan anomalías térmicas que se expresan en forma de fuentes termales. Recordemos que un evento volcánico, pero también un terremoto o un deslizamiento puede sellar fallas, fracturas, así como dejar al descubierto fuentes termales”, afirmó Duarte.

 

Con esta “radiografía” del país, la sismología será también una de las grandes ganadoras: “esta guía y mapa de fuentes termales complementará investigaciones sismo-tectónicas ya desarrolladas. Posibles patrones de las fuentes recabadas aportarán datos claves en la interpretación de sistemas de fallas existentes y quizás de otras debilidades corticales poco o no conocidas”, concluyó Duarte.

 

Tabla de salvación comunal

 

El inventario de más de 100 fuentes termales en un catálogo, representa una alternativa para comunidades enteras que puedan aprovechar el recurso descubierto en sus pueblos.

 

Es el caso de los vecinos de San Rafael de Ciudad Quesada, quienes administran su propio centro de aguas termales, bajo el alero de la Asociación para el desarrollo de la cultura y el ambiente de la región norte. Así lo explica su presiente, Ricardo Rodríguez: “este proyecto de fuentes termales es todo un beneficio. Aquí ya contamos con instalaciones que los visitantes, familias sobre todo, disfrutan los fines de semana, por una módica suma. Finalmente ellos disfrutan, le hacen un favor a sus cuerpos por lo saludable que son este tipo de aguas para reducir dolencias y otras propiedades”.

 

Duarte agrega: “ese es casualmente uno de los objetivos que nos trazamos en Ovsicori con este proyecto; que las comunidades puedan verse beneficiadas explotando y desarrollando sus recursos, gracias a la identificación de fuentes termales que tal vez ellos mismos desconocían”.

 

 

El proyecto de identificación y caracterización de fuentes termales continúa. La guía práctica y el mapa están cada vez más cerca. Usted tiene la oportunidad de contribuir con esta titánica tarea, haciendo su reporte sobre posibles nuevas fuentes termales al teléfono 2562-4015 o bien escribiendo al correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


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