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Falta de atención y estrés altera comportamiento de gatos

 

El felino es territorial, independiente, busca zonas tranquilas y no siempre requiere de la compañía de sus congéneres o personas, según explica especialista del Hospital de Especies Menores y Silvestres (HEMS-UNA).



 

Más allá de los ronroneos, su pasividad y hasta ternura, el comportamiento de los gatos puede sufrir algunas alteraciones producto de cuadros de ansiedad, carencia de juego, cambios bruscos ambientales que generen estrés y carencia de rascaderos. Así lo explicó Ericka Pérez, veteterinaria del Hospital de Especies Menores y Silvestres de la Universidad Nacional (HEMS-UNA).

 

La especialista indicó que antes de adoptar un gato el propietario debe ser consciente de que no se puede atender como a un perro; una de las principales diferencias consiste en que el felino es territorial, independiente, busca zonas tranquilas y no siempre requiere de la compañía de sus congéneres o personas. De ahí que es muy común la queja de que los gatos son ariscos, poco cariñosos y no se dejan tocar.

 

Pérez comentó que los trastornos de comportamiento suelen presentarse a edades tempranas y no distingue géneros, ni razas en particular, y repercute tanto en los machos como en las hembras. “Antes de someter un gato a terapia lo primero es descartar padecimientos médicos; sin embargo, es el estrés es el factor primordial que altera el comportamiento de los felinos”, destacó Pérez.

 

Factores adversos

 

La veterinaria del HEMS precisó que el primer factor es la agresión entre gatos, que se manifiesta cuando un felino nuevo llega al hogar y se pone en contacto inmediato con el gato de la casa; el nuevo miembro debe reincorporarse al hogar de forma paulatina, iniciando con un contacto olfativo y luego visual.

 

“El contacto olfativo es esencial, por eso resulta efectivo frotar con un trapo al gato nuevo y esa misma tela pasarla al felino casero. No obstante, no se puede estimar el tiempo exacto para la aceptación entre ambos”.

 

Otro factor es la agresión por juego. En este caso la veterinaria subrayó que sucede algo parecido a las personas cuando de infantes se despierta la curiosidad por inspeccionar el ambiente y las cosas; no obstante, si el gato llega a una casa, donde está solo, sin juguetes y sin un ambiente enriquecido, lo más posible es que quiera llamar la atención del dueño con mordiscos y arañazos, por lo que es confundido como agresión.

 

En ese sentido, se aconseja conseguir dos felinos de edad similar, ya que repercutirá en un comportamiento de juego normal y si está solo es preferible adaptar el ambiente con juguetes especiales para ellos.

 

 

La eliminación inadecuada, es otra causa adversa, esta se presenta cuando el animal defeca u orina en zonas que no son las acostumbradas como la arena o aserrín.

 

En este caso lo mejor es acudir al veterinario para determinar una causa médica, como infecciones, cistitis, problemas articulares e hipertiroides y lo esencial revisar si existen factores de ansiedad y estrés. Para ello es recomendable contar con un rascadero donde libere el estrés, ya sea en una alfombra o los que se consiguen en tiendas de mascotas.


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