Guardianes del carbono amenazados

Aunque son muchos de los beneficios económicos, ecológicos y sociales que proveen los manglares, año tras año se reportan pérdidas cuantiosas de este ecosistema. En estos bosques costeros de suelos planos y fangosos que se inundan parcial o totalmente con las mareas, ahí convergen comunidades marinas que reciben la entrada diaria de agua de mar y agua dulce, sedimentos y nutrientes. Recientemente, Marcia Carranza-Vargas presentó su tesis para optar por el grado de maestría en Manejo de Recursos Marinos y Costerosde la Universidad Nacional (UNA), el objetivo de la investigación fue identificar el modelo alométrico que mejor e ajusta para la cuantificación de la biomasa y fijación de carbono en el manglar de la Laguna de Gandoca, en el Refugio Nacional de Vida Silvestre Gandoca- Manzanillo.

Aunque solo representan el 1% de los bosques tropicales del mundo, los manglares son reconocidos por su gran capacidad de almacenamiento de carbono y su contribución en la mitigación del cambio climático. La disminución y desertificación de los bosques de mangle, según Carranza-Vargas, se relaciona directamente con la pérdida de biomasa aérea y la disminución en la descomposición de la materia orgánica, lo que provoca la liberación de grandes cantidades de CO 2 a la atmósfera.

La estimación de los contenidos de carbono en los manglares se realiza mediante modelos alométricos. Los cuáles, según la investigadora, han sido desarrollados para estimar la biomasa (materia orgánica de los árboles), relacionándola con algunas variables dasométricas de fácil medición como por ejemplo el diámetro de altura al pecho a 1.30 m (DAP), especie y altura.

“La metodología se planteó de manera que los transectos fuesen perpendiculares al borde del manglar y las parcelas se ubicaron cada 25 m; es decir que van desde los 10 m a los 92 m manglar adentro.

En consecuencia, el análisis de estructura forestal definió que la fisonomía predominante es el manglar tipo borde en un 59.94 %, que se caracteriza por desarrollarse en las orillas de las lagunas costeras, estuarios y bahías, y ribereño en un 33.3 % que se caracteriza por su presencia en las desembocaduras de los ríos y canales y por ser el más desarrollado estructuralmente con mayor productividad”, detalló Carranza-Vargas.

Para estimar la biomasa y el carbono fijado, se utilizaron 4 ecuaciones alométricas comparadas, siendo la de Chave et al., 2005, la que define un mejor ajuste porque toma en cuenta como variable adicional la altura de los árboles. “Los transectos más productivos son los que presentan una menor influencia del mar y mayor aporte de agua dulce y nutrientes, que son arrastrados de forma constante y uniforme, por medio del río Gandoca. Los contenidos totales de carbono del manglar de la Laguna de Gandoca con base en los resultados de la ecuación alométrica de Chave et al., 2005 son de 78.8 Mg C ha -1 ”.

La ponente mencionó que contar con información oficial del valor en términos económicos del carbono capturado por los manglares, puede convertirse en una valiosa herramienta de manejo para la toma de decisiones en proyectos de restauración, pues brinda una base para la definición de criterios de selección de especies, priorización de sitios con mayor relevancia o potencial en términos de captura de carbono.

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