Por una agricultura que garantice la soberanía alimentaria y la salud ecosistémica

Por una agricultura que garantice la soberanía alimentaria y la salud ecosistémica

En tiempos de pandemia los agricultores han realizado su actividad ininterrumpidamente a pesar de los decretos presidenciales e instrucciones institucionales que hacen un llamado a permanecer en casa.  

Un grupo interdisciplinario de académicos y académicas del Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas (IRET-UNA), la Escuela de Ciencias Agrarias (ECA-UNA) y la División de Educación Rural (DER) de la Universidad Nacional, hacen un llamado a autoridades, instituciones, organizaciones y sociedad, para que reconozcan la importancia de la agricultura. 

Martha Orozco del IRET en representación del grupo académico indica que “el modelo agrícola basado en el monocultivo intensivo y paquetes de agroquímicos ha tenido efectos negativos en el país”.  

Se está contaminando el agua que se bebe en las comunidades, es decir los efectos se sienten a nivel de comunidad. Hemos visto por las noticias escuelas que están inmersas en los campos agrícolas, y obviamente las aplicaciones de plaguicidas no tienen restricción a la hora de entrar a las escuelas, a las casas, a los diferentes lugares dentro de la comunidad. El IRET ha evidenciado la presencia de plaguicidas en el polvo de las casas, en los colchones, en las manitas de los niños, en la orina de los niños de las escuelas, es decir los plaguicidas están en todos lados en estas comunidades agrícolas”. La gran mayoría de nosotros estamos consumiendo diariamente plaguicidas con efectos que vamos a ver en el largo plazo en nuestra salud o los estamos viendo ya”. 

El grupo académico insta a promover la Agroecología como una alternativa productiva capaz de adaptarse a cualquier región, que proporciona alimentos sanos sin dañar el ambiente. “Nosotros creemos que la respuesta a esta situación tan desastrosa es la promoción y la práctica de la Agroecología. La Agroecología tiene bases científicas, que apoyan un conjunto de prácticas, y es además un movimiento social, detalló Orozco. 

Acceso 

También solicitan al Estado que estas personas agricultoras tengan acceso a créditos o reestructuración del esquema de pagos para apoyar en la cancelación de sus deudas; así como apoyos estratégicos para la producción y comercialización de sus productos como alternativa para enfrentar la crisis.  

Ante la situación actual de crisis que vive el país, hemos visto cómo algunos problemas del sector agrícola se han agudizado, por lo que hacemos un vehemente llamado a todas las organizaciones e institucionales nacionales para reconocer sus valores de la vida campesina: humildad, trabajo duro, la entrega y que en colectivo apoyemos a nuestras personas agricultoras, para que pueda seguir ofreciéndonos productos de excelente calidad para nuestra alimentación”, dijo Allan González, académico de la ECA-UNA. 

 

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En tiempos de pandemia los agricultores han realizado su actividad ininterrumpidamente a pesar de los decretos presidenciales e instrucciones institucionales que hacen un llamado a permanecer en casa.  

Un grupo interdisciplinario de académicos y académicas del Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas (IRET-UNA), la Escuela de Ciencias Agrarias (ECA-UNA) y la División de Educación Rural (DER) de la Universidad Nacional, hacen un llamado a autoridades, instituciones, organizaciones y sociedad, para que reconozcan la importancia de la agricultura. 

Martha Orozco del IRET en representación del grupo académico indica que “el modelo agrícola basado en el monocultivo intensivo y paquetes de agroquímicos ha tenido efectos negativos en el país”.  

Se está contaminando el agua que se bebe en las comunidades, es decir los efectos se sienten a nivel de comunidad. Hemos visto por las noticias escuelas que están inmersas en los campos agrícolas, y obviamente las aplicaciones de plaguicidas no tienen restricción a la hora de entrar a las escuelas, a las casas, a los diferentes lugares dentro de la comunidad. El IRET ha evidenciado la presencia de plaguicidas en el polvo de las casas, en los colchones, en las manitas de los niños, en la orina de los niños de las escuelas, es decir los plaguicidas están en todos lados en estas comunidades agrícolas”. La gran mayoría de nosotros estamos consumiendo diariamente plaguicidas con efectos que vamos a ver en el largo plazo en nuestra salud o los estamos viendo ya”. 

El grupo académico insta a promover la Agroecología como una alternativa productiva capaz de adaptarse a cualquier región, que proporciona alimentos sanos sin dañar el ambiente. “Nosotros creemos que la respuesta a esta situación tan desastrosa es la promoción y la práctica de la Agroecología. La Agroecología tiene bases científicas, que apoyan un conjunto de prácticas, y es además un movimiento social, detalló Orozco. 

Acceso 

También solicitan al Estado que estas personas agricultoras tengan acceso a créditos o reestructuración del esquema de pagos para apoyar en la cancelación de sus deudas; así como apoyos estratégicos para la producción y comercialización de sus productos como alternativa para enfrentar la crisis.  

Ante la situación actual de crisis que vive el país, hemos visto cómo algunos problemas del sector agrícola se han agudizado, por lo que hacemos un vehemente llamado a todas las organizaciones e institucionales nacionales para reconocer sus valores de la vida campesina: humildad, trabajo duro, la entrega y que en colectivo apoyemos a nuestras personas agricultoras, para que pueda seguir ofreciéndonos productos de excelente calidad para nuestra alimentación”, dijo Allan González, académico de la ECA-UNA. 

 

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