Corredores biológicos se abren espacio en la ciudad

Corredores biológicos se abren espacio en la ciudad

Lograr espacios de conectividad donde convergen de manera sostenible la actividad agrícola, el desarrollo de infraestructura vial e inmobiliario, mezclado con bosques y cuerpos de agua e, incluso, algunas áreas protegidas, es el principal objetivo de la creación de corredores biológicos.


Del 31 de octubre y hasta el 2 de noviembre del año anterior, la Escuela de Ciencias Geográficas, en conjunto con el Instituto de Conservación y Manejo de Vida Silvestre de la Universidad Nacional (Icomvis-UNA), organizó el Simposio Corredores Biológicos, donde participaron expertos internacionales de Brasil, España y Portugal, así como académicos y actores sociales de las comunidades.


De acuerdo con Luis Diego Alfaro, académico del Icomvis-UNA, a pesar de que en el país existe un decreto sobre la creación de corredores biológicos, esta es insuficiente y, en su criterio, se debería de trabajar en una ley.


En Portugal, según la experiencia planteada por Gonzalo Costa de la Universidad de Lisboa, no se cuenta con una legislación sobre corredores biológicos; sin embargo, desarrollan una iniciativa bajo este concepto para proteger el hábitat del lobo ibérico.


Por su parte, en Brasil la experta Sueli Furlan, de la Universidad de Sao Paulo, mencionó la efectividad de los corredores biológicos como espacios de integración social y biológica.

Desde el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (Sinac), los corredores biológicos se consideran como la segunda estrategia de conservación más importante a nivel nacional. Magaly Castro, del Área de Conservación Central, destaca, además, la creación de la categoría de corredores biológicos interurbanos, como un conector de las áreas verdes, de ese espacio natural con las personas.

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Lograr espacios de conectividad donde convergen de manera sostenible la actividad agrícola, el desarrollo de infraestructura vial e inmobiliario, mezclado con bosques y cuerpos de agua e, incluso, algunas áreas protegidas, es el principal objetivo de la creación de corredores biológicos.


Del 31 de octubre y hasta el 2 de noviembre del año anterior, la Escuela de Ciencias Geográficas, en conjunto con el Instituto de Conservación y Manejo de Vida Silvestre de la Universidad Nacional (Icomvis-UNA), organizó el Simposio Corredores Biológicos, donde participaron expertos internacionales de Brasil, España y Portugal, así como académicos y actores sociales de las comunidades.


De acuerdo con Luis Diego Alfaro, académico del Icomvis-UNA, a pesar de que en el país existe un decreto sobre la creación de corredores biológicos, esta es insuficiente y, en su criterio, se debería de trabajar en una ley.


En Portugal, según la experiencia planteada por Gonzalo Costa de la Universidad de Lisboa, no se cuenta con una legislación sobre corredores biológicos; sin embargo, desarrollan una iniciativa bajo este concepto para proteger el hábitat del lobo ibérico.


Por su parte, en Brasil la experta Sueli Furlan, de la Universidad de Sao Paulo, mencionó la efectividad de los corredores biológicos como espacios de integración social y biológica.

Desde el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (Sinac), los corredores biológicos se consideran como la segunda estrategia de conservación más importante a nivel nacional. Magaly Castro, del Área de Conservación Central, destaca, además, la creación de la categoría de corredores biológicos interurbanos, como un conector de las áreas verdes, de ese espacio natural con las personas.

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