¿Cómo superar la sensación de encierro en tiempos del covid-19?

Ante el encierro en nuestras casas al que nos obliga la emergencia nacional por la propagación del covid-19, el sociólogo de la UNA Abelardo Morales brinda recomendaciones para cuidar la salud mental y evitar situaciones de conflicto en la familia.

Apenas estamos en la segunda semana de emergencia nacional por la propagación del covid-19, la cual ha obligado a muchos costarricenses a hacer teletrabajo y quedarse en sus casas, acatando la instrucción de las autoridades de salud del país.

No estamos acostumbrados a vivir encerrados en nuestras casas y se prevé que este periodo de confinamiento podría prolongarse, por lo que se vuelve necesario que desarrollemos estrategias colectivas que prevengan, mitiguen y resuelvan posibles traumas derivados de esta situación, según afirma Abelardo Morales, sociólogo de la Universidad Nacional  (UNA).

Y es que aparte de los efectos de la pandemia del covid-19 en la salud y en la economía, el sociólogo considera que hay fuertes impactos desde el punto de vista social, psicosocial y afectivo.

Explica que los efectos que el encierro y el aislamiento producen son inevitables cuando las personas no están acostumbradas a eso en su vida cotidiana. La falta de orientaciones, de acompañamiento y de recursos accesibles, produce en las personas una sensación de bloqueo, de impotencia, incrementa el estrés, la depresión e inclusive cuadros de agresividad que pueden fácilmente derivar en violencia intrafamiliar, social o inclusive formas de autocastigo.

Por eso, Morales destaca que es crucial que, en principio, como personas en lo cotidiano, nos comencemos a acostumbrar a una organización de los espacios, de los tiempos, de nuestras vidas y nuestras relaciones, para lo cual brinda las siguientes recomendaciones:

Si estamos haciendo teletrabajo y no estamos acostumbrados a ello, es aconsejable ubicarnos adecuadamente en tiempo y espacio:

1. Acondicionar un lugar para trabajar confortablemente y si varias personas de la casa comparten las ocupaciones del teletrabajo, independientemente del tamaño de la casa, es importante que se dividan los espacios adecuadamente para no generar tensiones al interior del grupo familiar.

La casa es el lugar de trabajo y, por lo tanto, aunque sea nuestra casa, debemos respetar los códigos de nuestro lugar de trabajo: horarios de entrada, recesos y horario de salida.

Parte del espacio es nuestro cuerpo, por lo que se aconseja que nos vistamos tal vez no muy formalmente, pero sí que nos imaginemos vestir en modo trabajo. Mejor no trabajar en pijamas, ni en ropa de estar en la casa. Eso nos ayuda a hacer un corte mental sano entre los dos ambientes para no mezclarlos.

2. Separar los tiempos del trabajo, los del hogar y los de la familia. No conviene que nos relajemos con la idea de que por estar en casa tenemos todo el tiempo del mundo para realizar las tareas asignadas a nuestro trabajo. Organicémonos para que haya un tiempo para cada espacio.

El que no podamos salir y estemos mezclando todas las actividades, todos los tiempos y todos los espacios, puede generar situaciones de mucho estrés, depresión e inclusive agresión. Eso lo debemos evitar.

3. Ponernos reglas a nosotros mismos y ponernos reglas entre todos de forma que los espacios, las tareas y los tiempos se respeten y de esa manera evitemos roces, tensiones, agresiones y un ambiente que pueda volver "tóxico" el hogar

4. Organizar un plan familiar de uso del tiempo "libre" que puede consistir en organizar juegos con los niños, programas de ejercicio, bailes, etc., que además de la actividad física y el entretenimiento sirvan para superar el estrés y para manejar las tensiones derivadas de la situación actual. Se pueden buscar actividades en Internet o echar mano de la creatividad para inventar nuestros propios planes de entretenimiento.

5. Evitar la saturación de noticias sobre la epidemia. Es importante informarse suficientemente -sin excesos-, es decir, no pasar todo el día pendiente de las noticias, e informarse bien; es decir, evitar las cadenas de rumores, noticias falsas y la reproducción de "cadenas del miedo" que abundan de parte de mentes catastrofistas e inclusive, mal intencionados.

En la medida en que las condiciones lo permitan y siempre y cuando se guarden los protocolos para estar fuera de casa y regresar a ella, ya indicados por los expertos sanitarios, se pueden hacer individualmente caminatas, trotar o practicar deporte, pues tampoco podemos en estos momentos descuidar otros aspectos de la salud.

6. Encontrar formas novedosas de estar en contacto y en comunicación, a la distancia con familiares, amigos, colegas; busquemos personas a las que hayamos dejado de ver y entremos en contacto con ellas. Este puede ser un momento propicio para rehacer nuestros vínculos sociales.

Morales estima que más allá de lo que podamos hacer las personas en nuestros hogares, la prevención de los impactos sociales, psicosociales y afectivos del confinamiento por el covid-19 representa un reto que requiere comenzar a pensar en respuestas inmediatas.

Es necesario –subraya- que equipos de profesionales, en especial de las universidades, se den a la tarea de imaginar, diseñar y poner al alcance de las personas herramientas y recursos que les permitan sobrellevar, en la medida de lo posible y de las limitaciones que el momento impone, esta situación mitigando esos posibles traumas.

 

Edición video: Roberta Hernández.

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