“Las pymes que se digitalizan resisten mejora las crisis y crecen con más productividad”. Así lo manifestó Ricardo Carvajal, director de la Dirección General de Apoyo de la Pequeña y Mediana Empresa (Digepyme) del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC).
Lo dijo frente a unos 300 emprendedores que, celulares en mano, estaban prestos a recibir un taller sobre cómo crear páginas web por medio de herramientas de inteligencia artificial (IA). Esta fue una ventana que la Cátedra de Mercadeo de la Escuela de Administración de la Universidad Nacional (UNA) les abrió junto con la organización Kolau, el pasado 14 de enero, en el auditorio Cora Ferro Calabrese, en el Centro Universitario Emilia Prieto Tugores.
De acuerdo con los organizadores, además de quienes asistieron de manera presencial, otras 2.000 personas se conectaron y recibieron la capacitación desde la virtualidad.
Ana Lucía Chacón era una de ellas. Llegó al taller en representación de Dulce Chilena, una asociación que nació hace cuatro años y medio de la mano de don Cristóbal Lama y de doña Claudia Trincado, una pareja de chilenos quienes trajeron desde su país natal la receta de este gustado postre.
Chacón agradeció a la UNA por la apertura de un taller, con este objetivo. Ella se graduó como bachiller en Gestión de empresas con énfasis en turismo, en el Campus Nicoya, en la Sede Regional Chorotega, en el 2010.
Desde entonces, se ha mantenido al día con las informaciones de la universidad, desde sus canales oficiales. Fue así como se enteró del curso y no lo dudó para inscribirse. “Todos necesitamos de la tecnología hoy día y la IA es un reto para todos los que emprendemos. Sabemos que nos enfrentamos a grandes empresas y debemos salirnos de algunos paradigmas, porque la competencia es constante”, manifestó.
Lo que parecía ser difícil, resultó algo sencillo. En cuestión de 15 minutos y de la mano de Danny Sánchez-Mola, CEO de Kolau, los asistentes crearon sitios web aplicables y funcionales para sus negocios. La actividad, que duró tres horas, combinó dinámicas de motivación, videos, estrategias de mercadeo y la posibilidad de conectar con otros emprendedores.
Ana Lucía sabe que lo aprendido le dará frutos en Dulce Chilena, negocio donde laboran 16 personas, entre la parte administrativa, pasteleros y meseros. Tienen un local en el centro comercial La Paco, en Escazú y reciben pedidos exprés. Su oferta es amplia en cuanto a bocadillos dulces y salados y tienen en la mira expandirse a otras regiones, como Heredia, aunque como afirma que “eso lleva su tiempo y su análisis”.
Influencia creciente
Un informe del año anterior de la empresa Microsoft titulado IA en micro, pequeñas y medianas empresas: tendencias, desafíos y oportunidades, analizó, por medio de una encuesta, de qué manera las pymes adoptan la inteligencia artificial en Costa Rica.
Los resultados indicaron que la mitad de las pymes registradas en el país ya utiliza la IA para sus labores diarias. De ellas, un 48% la emplea para mejorar el servicio al cliente, mientras que un 34% la aprovecha para asegurar la continuidad del negocio.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) y el MEIC, hoy operan aproximadamente 140 mil pequeñas y medianas empresas. Estas representan un 97% del tejido empresarial costarricense.
Aunque son la mayoría, en cuanto a cantidad, ese peso no es el mismo si se mide desde la óptica de la balanza comercial. El informe Pymes después de la pandemia: resiliencia, retrocesos y una recuperación que aún no llega, elaborado por el Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible (Cinpe) de la UNA, retrata esa realidad.
Mientras que las empresas grandes son las responsables del 95% de las ventas al exterior, las medianas solo aportan un 3%, las pequeñas un 0% y las micro un 0%. Esas disparidades también se evidencian en la generación de ingresos. Las empresas grandes se dejan el 74% del pastel, las medianas y micro un 9% y las pequeñas un 8%.
“Tenemos que hablar de pymes que agreguen valor, elementos diferenciadores, no pensar necesariamente en Costa Rica, sino explorar otros mercados. Digitalizarnos no significa que nos debamos convertir en empresas grandes, aunque tampoco estamos en contra de que esto suceda. Se trata de ser más eficientes, priorizar y saber acompañarse de aliados”, indicó Carvajal.
La encuesta de Microsoft determinó, además, que las pymes costarricenses utilizan la IA generativa (IAG) para crear nuevas soluciones y productos (en el 59% de los casos). Otras funciones adaptadas son la formación de colaboradores (50% lo mencionó), sobre todo, en la adopción de habilidades tecnológicas.
Las razones expresadas por los emprendedores para iniciar en el mundo de la IA son diversas. Sin embargo, destacan la necesidad de mejorar la experiencia del cliente (mencionado así por el 48%) y el aseguramiento de la continuidad de las operaciones del negocio ante un escenario económico competitivo (33%).
En general, los micro, pequeños y medianos empresarios nacionales tienen una opinión positiva sobre el impacto de la IA en sus negocios. Un 65% considera que influye de manera en la calidad del trabajo, un 61% reporta una mayor productividad y el 58% percibe un aumento en la motivación entre los colaboradores.
El rector de la UNA, Jorge Herrera, resaltó el papel de las universidades públicas para facilitar el conocimiento al servicio del desarrollo económico, la inclusión y la equidad. Sin embargo, fue enfático en que las transformaciones tecnológicas suelen ser neutras, en el sentido de que pueden ampliar o cerrar brechas, concretar oportunidades y hasta democratizarlas.
“Desde la UNA afirmamos con claridad que no hay transformación digital sin justicia social ni competitividad sostenible. Creemos en un país donde la inteligencia artificial no es un privilegio de unos pocos, sino una herramienta al alcance de todos”, aseguró.
Por su parte, el director de la Escuela de Administración, Gabael Armas, manifestó que desde esta unidad académica se dará impulso a la transformación digital a través del conocimiento. Agregó que están analizando la posibilidad de abrir alguna carrera de ingeniería empresarial que articule la IA, la neurociencia, los metadatos y la ciberseguridad.
