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Hallan obra de Julio Escámez borrada tras golpe militar en Chile

Entre el año 1970 y 1972, el pintor, grabador y muralista chileno Julio Escámez Carrasco realizó uno de los murales más emblemáticos de su carrera artística llamado “Principio y Fin” ubicado en la Municipalidad de Chillán, Chile, el cual tras el golpe militar en el año 1973 fue borrado por las autoridades militares. 

Hoy, luego de 48 años y tras una intervención gestionada por la Municipalidad de la ciudad, se encuentra el hallazgo de esta importante obra latinoamericana. 

Como familia, nos emociona profundamente saber que existe al menos la posibilidad de recuperar, para la ciudadanía y el continente, parte de la obra de Escámez, ya que, con esto, se abre la esperanza de avanzar en un acto de justicia y memoria no solo con el artista, sino con el potente mensaje que reside en su obra artística, siempre vigente y actual”, dice el comunicado de la Fundación Escámez. 

Agradecemos especialmente a la Municipalidad de Chillán, a su alcalde el Sr. Camilo Benavente por no olvidar la historia y legado del pintor y también al Sr. Carlos Inostroza, arquitecto especialista en patrimonio encargado del proyecto, por embarcarse en esta importante tarea que supone restaurar el arte como parte de la memoria inmaterial de los pueblos”. 

Sumado a esto, la Fundación Escámez, encabezada por la familia del artista, se encuentra gestionando la restauración del mural “Historia de la medicina y la farmacia en Chile” situado en la ciudad de Concepción, declarado patrimonio histórico nacional el año 2015. Orietta Duvauchelle y Cecilia Escámez, sobrinas del pintor y creadoras de la Fundación, agradecen el interés de las personas por recuperar el legado de Escámez en Chile. En este sentido, junto a sus hijas Javiera Pérez Duvauchelle y Catalina Sverlij Escámez, las fundadoras trabajan arduamente en la recolección de firmas para manifestar la sensibilidad y el apoyo ciudadano que existe en torno a la restauración del legado del pintor. Además, en un esfuerzo por reconocer la importancia del renombrado artista, la familia está catalogando la amplia y vasta obra de Escámez en sus diversas dimensiones artísticas: como dibujante, pintor, muralista y escenógrafo en su trayectoria por lugares como Costa Rica y México, además de su país natal. 

Queremos expresar nuestra gratitud con el país costarricense que acoge a Escámez en su exilio y reconoce, a lo largo de sus años, el valor artístico y humano de sus obras. Recordamos que el propio Escámez, es quien indica su aprecio por este país y por quienes lo componen: “los hermanos costarricenses me acogieron con mucho interés y cariño, donde me dieron la posibilidad de ejercer como docente en la Universidad Nacional, eternamente agradecido de la generosidad de este país”. En efecto, la Universidad Nacional de Costa Rica lo nombra, en el año 2015, Doctor Honoris Causa y Escámez dona gran parte de su legado artístico a esta casa de estudios. 

Fallecido en 2015, Escámez había recibido poco antes el Doctorado Honoris Causa de parte de la UNA, institución que se constituyó para el artista en un espacio público preferente donde expandir sus ideas estéticas y su pensamiento humanístico. 

 

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