Desde La Alegría de Siquirres, Ellen Guevara Romero creció pensando que sus opciones laborales se limitaban a una zapatería o a una bananera. La universidad parecía un sueño lejano. Hoy, esa realidad cambió: estudia Administración en la Universidad Nacional (UNA) y construye un proyecto de vida que antes no imaginaba posible.
Para Ellen, la beca representa transformación. No es solo un apoyo económico, sino confianza, motivación y esperanza. “Me dio seguridad en mí misma y la tranquilidad para dedicarme a estudiar”, afirmó. Gracias a este respaldo, ya no piensa únicamente en graduarse, sino en aportar a su comunidad y abrir oportunidades para otras mujeres jóvenes de zonas rurales.
El acceso a la beca fue resultado de su propia búsqueda y del acompañamiento recibido durante el proceso de admisión. Actualmente cuenta con la beca socioeconómica Luis Felipe, que le permite cubrir alquiler, alimentación y gastos básicos. “Sin este aporte, no podría estudiar”, aseguró con claridad.
Para Guevara Romero, la educación pública es un derecho que genera cambio social. La posibilidad de estudiar en condiciones dignas no solo transformó su destino, sino que también le brinda tranquilidad a su familia y la certeza de que el esfuerzo compartido vale la pena. “La beca me cambió la vida”, recordó.
