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UNA desarrolla ganadería de leche sostenible para beneficio de productores

Utilizar forrajes autóctonos para disminuir los costos de alimentación, usar agua de lluvia y transformar las excretas de los animales, son parte de las buenas prácticas que mejorarían la producción lechera de las fincas. 

Trabajar la ganadería de leche enfocada a la producción sustentable, es el objetivo de un proyecto desarrollado en la Finca Santa Lucía por académicos de la Escuela de Ciencias Agrarias (ECA-UNA). Bajar los costos de producción, aprovechar los recursos, y la búsqueda de un valor agregado, son algunas de las investigaciones que se realizan y que la Universidad Nacional (UNA) pone al servicio de los productores.

De acuerdo con los datos recolectados por las instituciones que abarcan el tema y las universidades públicas, el 52% de los costos en la producción lechera corresponde a la alimentación. “Uno de los aspectos en que nos hemos concentrado es en la búsqueda de alternativas para sustituir los insumos de importación, específicamente materias primas utilizadas para la elaboración de alimentos balanceados. Una de las opciones fue usar el Botón de Oro (Tithonia diversifolia), un forraje autóctono que nos dio muy buenos resultados como suplemento alto en proteína para lograr una dieta balanceada. Pudimos determinar por ejemplo que sustituir un 25% en la dieta de las vacas lecheras es factible económicamente y se mantuvo la producción”, explicó Andrés Alpízar coordinador del proyecto y subdirector de la Escuela de Ciencias Agrarias.

Si bien esta planta demostró ser eficiente, en el campo sigue representando un costo importante. “Se debe cosechar todos los días, trocearla y colocarla en las canoas, esto conlleva del 80 o 90% de los costos de producción, esta práctica no es tan aceptada por los productores porque piensan en la mano de obra, pero hicimos un estudio comparativo entre los costos del alimento balanceado y la alimentación con este forraje y el ahorro fue de hasta un 18,8%. Sin embargo, estamos buscando alternativas a más bajo costo, una podría ser la siembra en el potrero”, dijo el especialista.

Según el investigador, en la medida en que se implemente un manejo adecuados a los recursos forrajes disponibles y se use alimentación local producida en finca, mayor serán las posibilidades de producir leche más barata. “Otro aspecto es el de guardar alimento, es importante porque con la variabilidad climática las estaciones seca y lluviosa son inciertas y estas condiciones limitan la disponibilidad de forrajes en cantidad y calidad adecuados. El productor que tiene recursos económicos sale y compra suplementos, pero hay pequeños productores que no tienen ni el capital ni la tecnología, nosotros estamos dando capacitación para que conozcan las técnicas de conservación de alimento que son poco utilizadas en el sector”.

Ahorro de recursos

El proyecto producción sustentable de leche bovina en la Finca Santa Lucía, hoy convertido en programa, también demostró que con un manejo adecuado de los residuos se pueden generar productos alternativos. “Recolectamos las excretas en las instalaciones de la lechería y se transforman en abono orgánico, le estamos devolviendo al sistema una cantidad de nutrientes importantes en el pasto de piso y corta”.

Asimismo, según Alpízar, uno de los aspectos más criticados es el uso excesivo del agua y el manejo del agua residual del lavado. “Lo que hicimos fue construir un biodigestor que mediante un proceso de biodigestión anaeróbica obtiene biogás y el efluente de ese biodigestor es un biol menos contaminante y se puede utilizar como fertilizante foliar. Este sistema ya se utiliza en lecherías de Vara Blanca y Cartago entre otras, donde los biodigestores son tan grandes que logran ser autosuficientes”.

Además, se instaló en la Finca Experimental Santa Lucía de la ECA-UNA, un sistema de captación de agua de lluvia que se recolecta en tanques. “Tenemos cerca de tres años de trabajar con este sistema. Puedo decir que en invierno no se gasta una gota de agua potable en la lechería. Para la época de verano estamos pensando en la implementación de un reservorio de agua de lluvia capaz de mantener este recurso disponible todo el año.

Las acciones del proyecto también incluyen un componente de capacitación a estudiantes, técnicos y productores en aspectos relacionados con el manejo productivo, reproductivo y sanitario de la actividad lechera.

También se evalúa en la investigación, el enfoque sustentable, donde se generan indicadores bioeconómicos y de eficiencia productiva por medio de software contables financieros y el VAMPP Bovino de la Escuela de Medicina Veterinaria, que les permite obtener la rentabilidad por hectárea y los datos que demuestran si los sistemas que se implementan son rentables.

Sello propio

Otras de las acciones que ha tomado fuerza en el sector productivo es el valor agregado. “Los productores saben que con la competencia el precio de la leche en el mercado cae y deben buscar alternativas que les generan más recursos, una de ellas es las denominaciones de origen: el queso Turrialba o el queso Palmito son productos específicos que se cotizan muy bien y el mercado les a va a dar ese nicho. En Guanacaste por ejemplo tenemos fincas pequeñitas que no utilizan insumos para los animales, es una producción prácticamente orgánica, podrían tener la clave de un valor diferenciado”.

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