Emociones invaden a pacientes de salas UCI-Covid

Desde el inicio de la pandemia de la covid-19, mucho se ha hablado de las unidades de cuidados intensivos (UCI) y probablemente gran parte de la población costarricense ha sentido preocupación ante la posibilidad de la saturación de estos espacios hospitalarios.

Pero más allá de las estadísticas, ¿qué sucede en cada una de las camas de las UCI-Covid? ¿cuáles son las emociones que experimentan los seres humanos que han estado internados ahí…?

Durante el foro virtual “Estrés asociado a Covid-19: Cómo nos afecta y cómo es posible abordarlo” -realizado el pasado 14 de julio-, la psicóloga María Gabriela Vindas Chaves, de la Escuela de Psicología de la Universidad Nacional (UNA) aportó respuestas a estas preguntas, desde la voz de personas sobrevivientes, mediante su exposición “Estancia en la Unidad de Cuidados Intensivos Covid”.

La especialista abarcó las difíciles situaciones que enfrentan las personas que han estado en esas unidades hospitalarias, a partir de relatos de pacientes, recopilados como  parte del proyecto “Promoviendo la salud cardiovascular: de lo intrahospitalario a lo comunitario”.

Frases como “sentí mucho, mucho, mucho miedo” o “es terrible pensar que el “más tarde” aquí no existe”, son parte de las expresiones que evidencian cómo las emociones de temor invaden a las personas internadas en las UCI.

Y no es para menos, cuando se enfrentan a situaciones temibles como las siguientes: la persona se contagió de un virus y en poco tiempo se agravó; está tratando de sobrevivir a una enfermedad desconocida hasta hace menos de año y medio; antes de ingresar a la UCI, la persona ha sido notificada de que tiene el mismo número de posibilidades de sobrevivir que de morir; ha debido dar su consentimiento, y además, se le ha permitido comunicarse con algún familiar para notificarle esta situación, con lo que esta comunicación telefónica casi adquiere un carácter de despedida.

A esto se agrega el agotador estrés físico al que están sometidos los pacientes en posición “boca abajo” por largas horas, así como las constantes punzadas para exámenes, pasarles vías, y la molestia generada por respiradores -cuando las personas están conscientes-, o por escafandras.

Otros factores que se suman a esta lucha emocional librada por los pacientes de covid-19 en las UCI son los mensajes que escucharon previo al internamiento. “Una persona narra, por ejemplo, que el ratito que estuvo consciente lo único que se le vino a la mente fue la imagen del montón de ataúdes que había en fila en Italia. Este es otro aspecto importante con el que emocionalmente debe lidiar una persona que se encuentra en una UCI y sobre todo para pacientes covid”, destacó la psicóloga de la UNA.

Además, el trauma de ver morir a aquellos con quienes comparte el salón. Por ejemplo, una persona que estuvo 60 días en una UCI, decía “yo vi la unidad vaciarse por muertes y llenarse nuevamente y todavía estaba yo ahí”.

Aislamiento

A partir de la pandemia del nuevo coronavirus quedaron atrás las visitas de familiares a pacientes hospitalizados, el contacto físico, los besos y abrazos de parte de personas cercanas.

“Entonces, una vez que una persona queda internada, queda totalmente aislada de su familia, excepto por los medios electrónicos como el teléfono, pero el abrazo, el beso, la mirada, se perdió”, recalca la psicóloga María Gabriela Vindas.

Para ilustrar la importancia que tienen esas muestras de afecto para la parte emocional, la académica de la Escuela de Psicología hizo alusión al relato de una persona, cuyo familiar -que trabajaba en el hospital-  le dijo “yo estoy aquí”, a través de la ventana, en el momento más crítico del internamiento de la persona paciente de la UCI.

Según narró el paciente, eso fue lo único que logró escuchar a lo lejos y fue lo le dio nueva vida porque se acordó que tenía una casa, una familia, momentos lindos… Ese episodio le permitió al paciente tomar nuevas fuerzas para decir “necesito continuar respirando para ver en qué momento puedo salir de aquí”.

También los familiares enfrentan afectación emocional. De acuerdo a los relatos y a la literatura que se ha publicado en relación con la pandemia, entre los efectos emocionales en familiares de pacientes destaca la ansiedad y el estrés, producto de la imposibilidad de ver al familiar hospitalizado, así como de la incertidumbre de no saber qué sucede con su ser querido, y –en el caso de que haya más personas contagiadas en la casa-  la incertidumbre de pensar que estas personas también pueden llegar a una UCI.

Secuelas y abordaje 

La psicóloga de la UNA citó al autor Gómez, quien señala que del 30% al 50% de pacientes que egresan de una UCI-Covid tienen secuelas físicas como la respiratoria y las neuromusculares, cognitivas  -de memoria y atención- y psíquicas, como la depresión, ansiedad, estrés y/o estrés postraumático.

Investigaciones también dan cuenta de desórdenes del sueño, sentirse inútil, excesiva preocupación, sentimientos de tristeza, ataques de ansiedad, entre otros síntomas. “Todos estos síntomas los hemos visto en las personas con quienes hemos trabajado”, dijo Vindas.

Entre las secuelas sociales, se encuentra la pérdida del trabajo o la pérdida de capacidad para relacionarse con ciertos grupos, por ejemplo.

La psicóloga afirmó que todo lo anterior tiene una incidencia directa en la calidad de vida de quienes sobreviven a una UCI y que las secuelas psicológicas y sociales hacen que estas personas ameriten de tratamiento psicológico.

Entre las formas de abordaje, mencionó las siguientes, propuestas por Chacón: la presencia de psicólogos especializados en centros hospitalarios, luchar por el incremento de los psicólogos y demás personal de salud mental en todas las etapas del sistema de salud, y adelantarnos a las consecuencias psicológicas que va a tener la pandemia, a mediano y largo plazo.

 “Es preciso empezar a pensar en equipos multidisciplinarios al interior de las UCI”, subrayó Vindas.

Para la especialista, el covid-19 nos ha enfrentado a una nueva forma de estancia hospitalaria donde la persona queda totalmente aislada del contacto físico y de su familia y amigos, lo cual plantea nuevas formas de abordaje al sistema de salud.

 “Yo creo que esta pandemia nos ha puesto a todos los trabajadores de la salud ante un reto muy importante y es el del acompañamiento emocional de quienes ingresan al sistema hospitalario por parte de todos y todas”.

El foro virtual “Estrés asociado a Covid-19: Cómo nos afecta y cómo es posible abordarlo” forma parte de un ciclo de actividades académicas sobre salud mental, organizadas en el marco de la campaña institucional UNÁmonos contra la covid-19, que impulsan la Rectoría y la Rectoría Adjunta de la UNA.

 

 

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