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Estudian diversidad y comportamiento de murciélagos

Estos pequeños mamíferos, protagonistas de la polinización, dispersión de semillas y el control de plagas de insectos, se ven amenazados por la deforestación y los eventos climáticos extremos. La Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional (ECB-UNA) emprende estudios para conocer patrones que permitan su conservación. 

El resguardo de servicios ecosistémicos como la polinización, dispersión de semillas y el control de insectos plaga y vectores de enfermedades está íntimamente relacionado con la conservación de murciélagos. Amenazas como la deforestación acelerada, causada por la urbanización descontrolada, agroindustria y ganadería, así como la incidencia de eventos climáticos extremos como sequías, inundaciones y tornados, nos ponen en jaque, porque aún desconocemos los impactos sobre las poblaciones de murciélagos que tanto proveen al ambiente. 

Desde el 2019, el Museo de Docencia de Zoología, de la ECB-UNA, cuenta con un grupo de estudiantes a cargo de la académica e investigadora Yara Azofeifa Romero, el cual se dedica a estudiar la diversidad y comportamiento de los murciélagos en diferentes entornos.  

Entre los grupos de murciélagos seleccionados como modelo de estudio destacan los murciélagos insectívoros aéreos, los cuáles se caracterizan por su sofisticado sistema de sonar que les permite capturar insectos al vuelo. Estos murciélagos son excelentes indicadores de alteración del hábitat o perturbaciones ambientales, que pueden ser fácilmente monitoreadas por equipos ultrasónicos”, explicó Azofeifa. 

Esa iniciativa, busca estudiar a estos pequeños mamíferos en diferentes tipos de hábitats como bosques secundarios y maduros, matorrales, pastizales, cultivos, lagunas y áreas que se encuentran en las áreas protegidas del Parque Nacional Barra Honda, Parque Nacional Braulio Carrillo, sector de Barva y Refugio de Vida Silvestre Lapa Verde.  

Para la investigadora, este estudio permitirá documentar las respuestas cuantitativas de murciélagos a los entornos conservados y alterados. “Estas respuestas nos permitirán inferir qué características del hábitat ofrecen las mayores oportunidades para la conservación y resiliencia de estos mamíferos a nivel local. A mediano y largo plazo, el monitoreo acústico de murciélagos permitirá inferir cambios en la composición y patrones de actividad de los murciélagos”. 

 
 

Preliminares 

El trabajo de campo que se realiza en estas zonas permite al equipo grabar murciélagos y obtener una medida de actividad de insectos en diferentes tipos de hábitats. “Aunque es muy pronto para sacar conclusiones, hemos notado que hábitats cercanos a lagunas y ríos son críticos para la conservación de al menos 20 especies de murciélagos insectívoros en el noroccidente y caribe de Costa Rica. Hay menos especies en el Parque Nacional Braulio Carrillo sector Barva debido a las bajas temperaturas; sin embargo, allí impresiona el contraste de la baja actividad de insectos y la alta actividad de tres especies insectívoras dominantes”, detalla Azofeifa. 

Aunado a los estudios que se llevan a cabo dentro de este proyecto, Sara Lizano, estudiante de la licenciatura en de Ciencias Biológicas, realizó su Práctica Profesional Supervisada (PPS) sobre los Patrones de actividad de murciélagos insectívoros aéreos en tres sitios del Refugio Nacional de Vida Silvestre Lapa Verde, donde se pudo ampliar el tiempo de grabación, y preliminarmente se puede observar que los murciélagos tienen entre 4 y 5 periodos medios-altos de actividad entre las 6 de la tarde las y 5 de la mañana, no solo en lagunas y bosques, sino también en potreros.  

El equipo de trabajo seguirá realizando trabajos de campo, y se espera que para el próximo se pueda contar con los datos necesarios para prever aspectos claves en la conservación de murciélagos. 

 
 

Parte del equipo de investigadores. De izquierda a derecha Sara Lizano, Pablo Gutiérrez, y Adrián Rodríguez, estudiantes de la Escuela de Ciencias Biológicas, Yara Azofeifa académica, investigadora y coordinadora del proyecto, y Henry Alfaro, colaborador externo. 

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