Please ensure Javascript is enabled for purposes of website accessibility

Más de 90 estudiantes se graduaron en Campus Sarapiquí

A este grupo de profesionales se suman 81 nuevos graduandos en Educación Rural, quienes recibirán su diploma en Santa María de Dota y en La Cruz de Guanacaste, respecivamente.

El pasado 13 de mayo iniciaron los actos de graduación del primer ciclo lectivo 2026 en la Universidad Nacional (UNA). En esta oportunidad, la Sección Regional Huetar Norte y Caribe, Campus Sarapiquí, entregó a la sociedad 91 nuevos profesionales en las carreras de Educación Comercial y Administración de Oficinas, Enseñanza del Inglés, Administración, Ingeniería en Sistemas de Información, Comercio y Negocios Internacionales.

En total, serán 2.518 nuevos profesionales de la UNA quienes recibirán su título entre el 13 y el 30 de mayo, según la facultad o sede correspondiente. Las regiones culminarán sus actos de graduación con la División de Educación Rural (DER) del Centro de Investigación y Docencia en Educación (Cide), el 16 de mayo en Santa María de Dota y el día 30 en La Cruz.

 La UNA es mi hogar

Gabriela Muñoz, vecina de Guápiles y graduada en Educación Comercial, catalogó su proceso de formación profesional en la UNA como: "maravilloso y enriquecedor", dado que ha logrado superarse a sí misma, romper límites y barreras personales, con el afán de dar lo mejor de sí, explorar nuevas oportunidades y horizontes para su crecimiento personal y profesional.

Muñoz añadió que su mayor desafío ha sido su propia mente. “He tenido que enfrentar el auto-sabotaje y la sensación de estancamiento al compararme con otras personas que ya tienen empleo, casa o carro; mientras yo apenas estudio en la U. Mi reto es conciliar el progreso académico con el deseo de alcanzar metas materiales”, destacó.

En relación al hecho de graduarse de una universidad pública, la guapileña resaltó que representa un inmenso orgullo, pues valora profundamente la oportunidad por las puertas que se le abrieron, al considerar  a la universidad estatal como un "hogar" que le permitió enfocarse en sus estudios y creer en sí misma.

Pedro José Vega, graduado en Ingeniería de Sistemas de Información, externó que la UNA lo ha amparado como si fuese su propia familia. “La calidad humana de los funcionarios es reconfortante; por ejemplo, en momentos difíciles conté con el respaldo económico de la universidad, complementado con el cariño de mis padres. Provengo de una familia humilde y sin el apoyo de una beca no habría podido estudiar, pues la misma sustentó la mayoría de mis necesidades durante los seis años de formación universitaria.”, dijo Vega.

Este vecino de Puerto Viejo de Sarapiquí agregó que el principal desafío durante sus años de estudiante universitario fue adaptarse a la zona de Río Frío y convivir con personas provenientes de diferentes lugares, ya que anteriormente se le dificultaba socializar. 

Señaló además,  que graduarse de una universidad pública es motivo de orgullo, sobre todo, por el trato y calidad del personal docente y administrativo.“Esta experiencia fue muy enriquecedora y de las mejores que he vivido hasta ahora”, expresó.