Please ensure Javascript is enabled for purposes of website accessibility

Más de 2.000 estudiantes de zonas rurales acceden a inglés por primera vez

Más de 2.000 estudiantes de escuelas unidocentes reciben clases de inglés por primera vez en 100 centros educativos rurales de nuestro país, desde 2026, tras años sin acceso a esta materia. El proyecto Hummingbird Learning, impulsado por la Universidad Nacional, por medio del Centro de Investigación y Docencia en Educación (Cide-UNA), el Ministerio de Educación Pública (MEP) y el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT), surge ante la ausencia de docentes en estas comunidades. El esquema combina lecciones por videoconferencia con acompañamiento del docente en el aula.

El cambio impacta a alumnos que completaban la primaria sin contacto con el idioma. La propuesta introduce sesiones impartidas a distancia por docentes especializados, mientras el maestro unidocente guía el trabajo en clase. Este mecanismo abre una opción educativa en territorios donde esta asignatura no formaba parte del proceso de enseñanza.

Según Carolina Carillo Artavia, coordinadora del proyecto, en Costa Rica existen cerca de 1.200 escuelas unidocentes, muchas ubicadas en zonas rurales o de difícil acceso. En estos centros, un solo docente atiende todos los niveles, lo que ha limitado la incorporación de materias como inglés. Esta condición genera una brecha frente a estudiantes de contextos urbanos, quienes sí reciben esta formación desde edades tempranas.

El modelo se apoya en conectividad satelital instalada en los centros educativos, mediante coordinación con el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), lo que facilita la transmisión de las clases en territorios alejados. A esto se suma la dotación de equipos tecnológicos por parte del MICITT, que refuerza las condiciones para el desarrollo de las lecciones.

Un docente especializado imparte la clase en tiempo real desde otro punto del país, mediante plataformas tecnológicas, mientras el educador del centro organiza el grupo, atiende consultas y acompaña el proceso. Las lecciones incorporan tabletas y pizarras interactivas, junto con actividades que vinculan el aprendizaje del idioma con herramientas digitales.

Oldemar Zúñiga Duarte, director de la Escuela El Jardín, señaló que la experiencia “fue completamente una innovación en todo sentido: primero la oportunidad que le están dando a los estudiantes de tener acceso a la enseñanza del inglés en estas escuelas es súper importante”. Mencionó, además, que “Hummingbird viene a ser una solución a una situación de aprendizaje para los estudiantes y algo que nos ayuda y nos facilita a nosotros como docentes nuestra propia función”.

El plan de estudio incorpora contenidos vinculados con el entorno del estudiantado, lo que facilita la comprensión del idioma dentro de su realidad cotidiana. Este enfoque se complementa con espacios en el aula denominados Hummingbird Corners, donde el estudiantado mantiene contacto con materiales visuales y recursos en inglés durante sus clases.

La responsable del proyecto por parte de la UNA, explicó que “Nuestro pilotaje busca disminuir una brecha educativa histórica que ha habido en la educación, ya que las escuelas unidocentes lamentablemente quedan en zonas geográficas cuya condición del camino, su lejanía no permite que docentes de materias complementarias asistan”. Carillo Artavia también comentó que los niños han aprendiendo a usar tabletas y la pizarra interactiva con sus manos. “Por lo tanto, no solo han aprendido inglés sino que han podido desarrollar competencias tecnológicas”.

Dami Ainara Rojas Mora, estudiante de la escuela El Jardín, y quien cursa quinto año,  describió su experiencia: “Lo disfruto más (las clases virtuales). A veces hacemos con las tablets,  escaneamos los códigos y empezamos a jugar en inglés”. Entre las actividades que más valora son el aprendizaje de los números y “los bailes que hacemos”, dijo.

El proyecto se desarrolla en dos etapas: la primera inició en 2024, con la implementación del programa en 35 escuelas, con el objetivo de evaluar su viabilidad pedagógica y tecnológica; la segunda, vigente desde finales de 2025, amplió la cobertura a 100 centros educativos.

El proceso incluye seguimiento a condiciones de conectividad y ajustes vinculados con cambios en el personal docente. Estas acciones se coordinan entre las instituciones participantes para sostener el funcionamiento del modelo en cada comunidad.

El contexto nacional refleja el rezago en el dominio del idioma. Solo un 3% de la población rural cuenta con un nivel aceptable de inglés, lo que incide en el acceso a oportunidades académicas y laborales.