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Criterios


En el Día Mundial de la Salud apoyemos la ciencia

Una mirada a la rehabilitación cardíaca y cerebrovascular desde la Región Chorotega.

 Por: Ph.D. Darinka Grbic Grbic/Académica UNA-SRCH

Cada 7 de abril, el mundo conmemora el Día Internacional de la Salud, una fecha que invita no solo a reflexionar sobre el estado de la salud global, sino también a reconocer las iniciativas que, desde distintos territorios, construyen bienestar con equidad, juntos por la ciencia y el compromiso humano. En este contexto, la salud deja de ser únicamente la ausencia de enfermedad para convertirse en un proceso integral, dinámico y profundamente vinculado a las condiciones sociales, emocionales y comunitarias de las personas.

Desde la Sede Regional Chorotega (SRCH), Campus Liberia de la Universidad Nacional (UNA), surge una respuesta concreta a esta visión: el Programa de Rehabilitación Cardíaca y Cerebrovascular, una iniciativa que trasciende la atención clínica tradicional para posicionarse como un modelo de extensión universitaria con impacto social real, centrado en la inclusión, dignidad humana y el acceso equitativo a los servicios de salud.

Las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares representan una de las principales causas de discapacidad y mortalidad a nivel mundial. Sin embargo, su enfoque no puede limitarse al tratamiento médico. La rehabilitación constituye un pilar esencial en la recuperación funcional, emocional, cognitiva y social de las personas.

En este sentido, el Programa de Rehabilitación Cardíaca y Cerebrovascular, se fundamenta en un enfoque interdisciplinario que integra y articula diversas disciplinas, mediante el trabajo conjunto de profesionales y estudiantes asistentes, orientado al abordaje integral de la salud y a la promoción sostenible de estilos de vida saludables. Dicho modelo reconoce que cada paciente no es un diagnóstico, sino una historia de vida que merece ser acompañada con rigor científico y sensibilidad humana.

Equidad en salud

Históricamente, muchas personas de la Región Chorotega han enfrentado barreras geográficas, económicas y sociales para acceder a servicios especializados de rehabilitación, los cuales se concentran principalmente en la Gran Área Metropolitana. Ante esta realidad, el programa nace con un propósito claro: cerrar brechas y acercar la salud a quienes más lo necesitan.

Bajo un modelo solidario y de extensión universitaria, el programa ofrece atención a poblaciones vulnerables, reafirmando el compromiso de la Universidad Nacional con el desarrollo regional y la justicia social. Esta acción no solo impacta la calidad de vida de los pacientes, sino que también fortalece el tejido comunitario y promueve una cultura de cuidado colectivo.

A través de sesiones estructuradas que combinan ejercicio terapéutico, estimulación cognitiva, intervención en lenguaje y acompañamiento emocional, los pacientes logran avances significativos en su funcionalidad y bienestar. Además, el programa incorpora a las familias en el proceso, promoviendo una alianza terapéutica que potencia los resultados y favorece la continuidad del cuidado en el hogar.

Uno de los pilares más valiosos del programa es su carácter formativo, donde los estudiantes universitarios tienen la oportunidad de participar activamente en procesos reales de intervención, desarrollando competencias profesionales desde una perspectiva ética, crítica y comprometida con la realidad social.

El trabajo articulado con instituciones como la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), el Ministerio de Salud y otros actores comunitarios, fortalece la red de atención y amplía el alcance del programa, consolidando un modelo de colaboración interinstitucional que responde a las necesidades del contexto.

En el marco del Día Internacional de la Salud, iniciativas como el Programa de Rehabilitación Cardíaca y Cerebrovascular de la SRCH, Campus Liberia nos recuerdan que la salud no es un privilegio, sino un derecho fundamental. 

Apostar por modelos inclusivos, accesibles y humanizados es esencial para construir sociedades más justas y resilientes.