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Espiritualidad en acción, el legado del Padre Núñez

Espiritualidad en acción, el legado del Padre Núñez

El pasado 11 de agosto la Asamblea Legislativa declaró benemérito de la Patria al presbítero Benjamín Núñez Vargas, en reconocimiento a “su legado en el fortalecimiento de nuestra democracia, por sus luchas y conquistas al lado de los trabajadores y su compromiso con las clases menos privilegiadas”, cita el expediente.

Como reafirmación a esta declaratoria, el Consejo Universitario y la Rectoría de la Universidad Nacional organizaron, el 28 de agosto anterior, el conversatorio: Pbro. Benjamín Núñez Vargas, contribución y aportes en el nacimiento, consolidación y desarrollo de la UNA, donde participaron Rose Marie Ruiz, exrectora de la Institución; Rodrigo Carreras, académico jubilado y Diana Rojas, académica de la Escuela de Historia, junto con el rector, Francisco González como moderador.

“Me permito recordar a un hombre con una profunda formación en las ciencias sociales, dirigente de batallas políticas, culturales, educativas, teológicas e ideológicas, quien pudo ver hacia el futuro, avizorando la vida dinámica de la Universidad”, dijo Carolina España, representante del Consejo Universitario.

“El Padre se formó en una universidad de Estados Unidos y cuando inició la II Guerra Mundial quería ser capellán del ejército de ese país, pero Monseñor Sanabria no lo dejó porque su fin era que se formara para que viniera a dirigir los movimientos de trabajadores, los movimientos católicos porque su misión era venir a luchar contra la influencia de los comunistas”, mencionó Carreras.

A su regreso al país, Núñez se encontró con un panorama convulso. “Cuando Benjamín regresa al país, luego de desempeñarse como embajador de Israel y de Rumania, va a encontrar procesos y discusiones encaminadas. En 1972 se había llevado a cabo el Congreso universitario, que sacó a la luz el crecimiento demográfico de la Universidad de Costa Rica, la necesidad de crear nuevos recintos, o si se fortalecía mejor una sede central, e incluso discusiones de si el país sería capaz de absorber a la población graduada o si las universidades iban a competir entre sí”.

De acuerdo con Rojas, Núñez lo que hace es proponer “este concepto de Universidad Necesaria inspirado por Darcy Ribeiro, en el que se piensa que la Universidad debe atender los problemas más urgentes de nuestro país según el Plan de desarrollo nacional”. 

La creación de la UNA supuso nuevos retos para su primer rector, como la búsqueda de presupuesto para la planta física, el profesorado y los materiales específicos de cada unidad académica; así como el debate sobre la duplicidad de carreas con respecto a la UCR y la lucha por el porcentaje de presupuesto asignado según la Constitución Política, detalló Rojas.

“Cuando se habla del sacerdote se tiene una misión humana y social, pero se tiene también una concepción de vida, y eso lo trae a la Universidad, que es esa espiritualidad en acción, en la vida diaria, en el amor al trabajo, en la participación, en la libertad de expresión, en la conformación de una institución al servicio de y no para servirse de”, comentó la exrectora Ruiz.

Y continuó “la creación de la Universidad Nacional es una fórmula profundamente costarricense gracias al Padre Núñez, que va concretando diálogos, no violencia; participación de los grandes sectores y servicio, y eso lo recogemos como un gran reto porque no se construye fácil, porque se necesitan cambios, y ese es el emblema de la verdad nos hace libres, hacia dentro de nosotros mismos y en la conformación de la Institución”.

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El pasado 11 de agosto la Asamblea Legislativa declaró benemérito de la Patria al presbítero Benjamín Núñez Vargas, en reconocimiento a “su legado en el fortalecimiento de nuestra democracia, por sus luchas y conquistas al lado de los trabajadores y su compromiso con las clases menos privilegiadas”, cita el expediente.

Como reafirmación a esta declaratoria, el Consejo Universitario y la Rectoría de la Universidad Nacional organizaron, el 28 de agosto anterior, el conversatorio: Pbro. Benjamín Núñez Vargas, contribución y aportes en el nacimiento, consolidación y desarrollo de la UNA, donde participaron Rose Marie Ruiz, exrectora de la Institución; Rodrigo Carreras, académico jubilado y Diana Rojas, académica de la Escuela de Historia, junto con el rector, Francisco González como moderador.

“Me permito recordar a un hombre con una profunda formación en las ciencias sociales, dirigente de batallas políticas, culturales, educativas, teológicas e ideológicas, quien pudo ver hacia el futuro, avizorando la vida dinámica de la Universidad”, dijo Carolina España, representante del Consejo Universitario.

“El Padre se formó en una universidad de Estados Unidos y cuando inició la II Guerra Mundial quería ser capellán del ejército de ese país, pero Monseñor Sanabria no lo dejó porque su fin era que se formara para que viniera a dirigir los movimientos de trabajadores, los movimientos católicos porque su misión era venir a luchar contra la influencia de los comunistas”, mencionó Carreras.

A su regreso al país, Núñez se encontró con un panorama convulso. “Cuando Benjamín regresa al país, luego de desempeñarse como embajador de Israel y de Rumania, va a encontrar procesos y discusiones encaminadas. En 1972 se había llevado a cabo el Congreso universitario, que sacó a la luz el crecimiento demográfico de la Universidad de Costa Rica, la necesidad de crear nuevos recintos, o si se fortalecía mejor una sede central, e incluso discusiones de si el país sería capaz de absorber a la población graduada o si las universidades iban a competir entre sí”.

De acuerdo con Rojas, Núñez lo que hace es proponer “este concepto de Universidad Necesaria inspirado por Darcy Ribeiro, en el que se piensa que la Universidad debe atender los problemas más urgentes de nuestro país según el Plan de desarrollo nacional”. 

La creación de la UNA supuso nuevos retos para su primer rector, como la búsqueda de presupuesto para la planta física, el profesorado y los materiales específicos de cada unidad académica; así como el debate sobre la duplicidad de carreas con respecto a la UCR y la lucha por el porcentaje de presupuesto asignado según la Constitución Política, detalló Rojas.

“Cuando se habla del sacerdote se tiene una misión humana y social, pero se tiene también una concepción de vida, y eso lo trae a la Universidad, que es esa espiritualidad en acción, en la vida diaria, en el amor al trabajo, en la participación, en la libertad de expresión, en la conformación de una institución al servicio de y no para servirse de”, comentó la exrectora Ruiz.

Y continuó “la creación de la Universidad Nacional es una fórmula profundamente costarricense gracias al Padre Núñez, que va concretando diálogos, no violencia; participación de los grandes sectores y servicio, y eso lo recogemos como un gran reto porque no se construye fácil, porque se necesitan cambios, y ese es el emblema de la verdad nos hace libres, hacia dentro de nosotros mismos y en la conformación de la Institución”.

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