Quien asuma las riendas del país a partir del 8 de mayo deberá sortear una serie de desafíos económicos ante un panorama donde la incertidumbre reina, las amenazas de desaceleración están latentes y en un entorno internacional donde las reglas cambian con mayor frecuencias y profundidad.
Desde el Observatorio Económico y Social (OES) de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional (UNA) se establecieron ocho retos que la próxima Administración debería acometer para asegurar la estabilidad macroeconómica y proyectar un crecimiento más robusto.
1. Reactivación económica y reducción de desigualdades
Para ello, los expertos del OES apuntan a la necesidad de un crecimiento más inclusivo y menos desigual, con especial atención al fortalecimiento del sector agropecuario, el empleo rural, la seguridad alimentaria y el equilibrio territorial.
De acuerdo con el Índice Mensual de Actividad Económica del Banco Central de Costa Rica (BCCR) de diciembre 2025, la producción agropecuaria registró una disminución del 2.1% interanual a octubre del año anterior, principalmente por las condiciones climáticas adversas que impactaron la preparación de los terrenos y el desarrollo de plagas.
2. Transporte público, eficiente, accesible y sostenible
En este aspecto, se considera fundamental mejorar la calidad, el costo y el tiempo del servicio de transporte público por medio de inversiones en infraestructura, sistemas integrados y esquemas de subsidios o exoneraciones focalizadas que incentiven su uso.
Este anhelo choca sin embargo con una realidad en dos vías: por un lado, durante el actual Gobierno no avanzó el plan de sectorización del transporte público para la Gran Área Metropolitana (GAM) y por otra parte, tal y como lo reveló el Programa Estado de la Nación 2025, el número de personas movilizadas se redujo en un 42% entre el 2018 y el 2025.
3. Infraestructura vial y portuaria para la competitividad
Se sugiere además que se puedan acelerar las inversiones en infraestructura vial y portuaria, tanto en las rutas hacia el Pacífico como al Atlántico, así como el desarrollo del tren de carga que permitan mejorar la conectividad, reducir costos logísticos y fortalecer la competitividad del país.
El mismo informe Estado de la Nación reflejó que el promedio de inversión en infraestructura de trasporte en el país para el periodo 2014-2024 representó el 0.78% del producto interno bruto (PIB). Sin embargo, en el lapso 2021-2024, dicha inversión fue decayendo en promedio un 0.50%, especialmente en obras de mantenimiento.
4. Transmisión de tasas de interés a los créditos
El Observatorio señaló que se debe garantizar que las reducciones en la Tasa de Política Monetaria (TPM) por parte del BCCR se trasladen de manera efectiva a los créditos, sobre todo a las pequeñas y medianas empresas (pymes), con el fin de estimular la inversión y el consumo.
Al cierre del año anterior, el BCCR bajó en 25 puntos base la TPM para ubicarla en 3.25%. Esta decisión se dio en un contexto de presiones desde distintos sectores económicos que ven posible una reducción de las tasas en medio de una inflación negativa.
5. Consolidación fiscal sostenible
Se debe avanzar hacia una consolidación fiscal estructural que garantice la sostenibilidad de las finanzas públicas sin comprometer la inversión social y productiva, mediante una mejora en los ingresos del Estado. “Ya vimos que ha existido una baja en los ingresos tributarios y es bastante insostenible creer que la apuesta debe ser simplemente controlar el gasto. Hay que optar por una visión más integral que consolide la sostenibilidad fiscal del país”, manifestó Yenén Mejías, investigador del OES.
6. Envejecimiento poblacional y sostenibilidad social
Preparar al país ante el envejecimiento de la población que incrementará la demanda de servicios de salud, pensiones y cuido.
Todas las luces rojas están encendidas ante esa inminencia demográfica. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) la población de 65 años y más se duplicará en los próximos 20 años en Costa Rica. Se pasará de una relación de 11 de cada 100 personas a una de 25 por cada 100 en el 2050.
7. Mayor participación laboral femenina
Promover políticas activas de empleo, conciliación laboral y oferta de servicios de cuido que amplíen la participación de las mujeres en el mercado laboral. “Alrededor de unas 500 mil mujeres han salido del mercado laboral por temas de cuido y debemos como país tener políticas activas en esa dirección”, apuntó Mejías.
El Informe Económico 2025 para Costa Rica de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) destacó que cerrar la brecha de género en el mercado laboral en su totalidad para el 2060, aumentaría el PIB potencial per cápita en 0.5% al año.
8. Inversión en educación y adaptación tecnológica
Finalmente, el OES propone el reforzamiento de la inversión en educación, tanto en cobertura como en calidad, con especial énfasis en formación técnica y digital, para preparar a la fuerza laboral ante el cambio tecnológico y la transformación productiva.