Please ensure Javascript is enabled for purposes of website accessibility

Defensor estudiantil aboga por respeto y empatía en proceso de aprendizaje

“La modalidad del entorno educativo no significa que todo se vale en el desarrollo académico de los cursos. Dentro del espacio áulico—presencial, a distancia, o virtual—e incluso fuera del mismo, una cultura de respeto y de paz, así como una convivencia de empatía y reconocimiento de la otra u otro, debe seguir siendo el marco referencial del proceso de enseñanza–aprendizaje”, subraya el académico y economista Carlos Arguedas, nuevo defensor estudiantil de la Universidad Nacional.

Tras ser juramentado por el Consejo Universitario, Arguedas asume como titular de la Defensoría Estudiantil—del 21 abril de 2022 al 20 abril de 2025—con plena claridad de que su gestión estará influenciada por un entorno particular: externamente, un “apagón educativo”, que ha configurado un perfil de ingreso de estudiantado cualitativamente distinto;  a lo interno, un ambiente de regreso a la vida universitaria mediante distintas modalidades para impartir clases y de ordenamiento académico.

Consciente de que le corresponde velar por la promoción, tutela y protección de los derechos e intereses del estudiantado de la UNA, de acuerdo con la normativa institucional,  el nuevo defensor estudiantil considera que en el momento actual esta tarea cobra especial relevancia,  tomando en cuenta que la preponderancia digital y virtual podría generar una vulneración de los derechos y de la protección de los intereses del estudiantado, ya que podría convertirse en cómplice de malas prácticas en el proceso de enseñanza – aprendizaje, que no garanticen un desarrollo de excelencia y de aprendizaje significativo en el proceso educativo, sobre todo en el procedimiento y en la relación interpersonal.

“Esta nueva digitalización y virtualidad, al margen de las fortalezas y oportunidades educativas, podría deteriorar e incluso ocultar las debilidades y amenazas en el área de las necesidades e intereses del estudiantado, no solo en sus derechos educativos sino también en la convivencia pacífica, igualitaria, de respeto y empatía que como estudiantes de una universidad humanista como la UNA, deben guiar el proceso de formación de las futuras ciudadanas y los futuros ciudadanos de nuestro país”, recalcó Arguedas.

En ese sentido, el economista—con amplia experiencia como docente y en puestos académicos de la UNA— está convencido de que la acción preventiva es una estrategia muy efectiva en la promoción de una cultura de respeto, paz y empatía, para lo cual el titular de la Defensoría Estudiantil debe agudizar sus destrezas y utilizar todos los medios y recursos institucionales, así como las redes sociales, para generar una comunicación asertiva, pertinente y oportuna en su gestión universitaria.

“La persona titular de la Defensoría Estudiantil debe constituirse en un guía, facilitador y moderador, y aplicar todas sus habilidades y competencias de comunicación y emocionales, entre otras, para la mejor resolución de conflictos; por ello, siempre debe estar abierto para la discusión, conversación y negociación entre distintas instancias, estamentos y autoridades de la UNA”, enfatizó.

En este trabajo, Arguedas estima que  el defensor estudiantil debe contar con un alto grado de compromiso, empatía y escucha constante.

Comunicación: una prioridad

Como parte de las acciones prioritarias que emprenderá el nuevo defensor estudiantil destaca el diseño e implementación de una estrategia de información y comunicación, dirigida tanto al estamento académico como al estudiantado, mediante el uso de redes sociales, centrada en distintas modalidades para impartir las clases y con dinámicas académicas distintas, ante el proceso de regreso paulatino y ordenado a la vida universitaria, tras la pandemia.

Como parte de esta estrategia, el nuevo defensor solicitará audiencia en las Asambleas de Facultad y en los órganos de representación estudiantil, en aras de generar un proceso de información y divulgación, que ratifique el interés y apoyo institucional para la defensa y protección de los intereses del estudiantado en la UNA.

Esto permitirá a la Defensoría—dice—no solo cumplir con una de las funciones estipuladas por el reglamento, de la visita semestral a los distintos campus, sino también tener de primera mano el contacto con los distintos estamentos para identificar necesidades e intereses que su instancia debe incorporar en su plan de trabajo cotidiano. 

Agenda de trabajo 

Precisamente, como parte de la agenda de trabajo de la Defensoría Estudiantil para este I ciclo de 2022, se mantiene la atención del estudiantado en forma presencial—en el segundo piso del edificio del Departamento de Registro—y virtual—mediante las plataformas tecnológicas Zoom y Teams—en horario de 8 a.m. a 5 p.m.

Además, se programaron giras a los distintos campus, las cuales iniciaron el pasado 24 de mayo en la Sede Interuniversitaria Alajuela.  La visita a la Sección Regional Huetar Norte y Caribe (Campus Sarapiquí) está programada para 9 y 10 de junio próximo, y para finales de ese mes e inicios de julio, se realizarán las giras a las Sedes Regional Brunca y Regional Chorotega.

El nuevo defensor estudiantil cuenta con una Maestría en Política Económica y es candidato a doctor en Ciencias Económicas y Empresariales. En la Universidad Nacional, en el nivel académico, ha sido parte del Consejo Académico y  ha ocupado cargos como Coordinador de Cátedra, Guía Académico y Comité Asesor de Trabajo Final de Graduación (TFG) en la Escuela de Economía.

En el ámbito administrativo, se ha desempeñado como secretario del Tribunal Electoral Universitario (Teuna) y de la Comisión Plenaria del IV Congreso Universitario, presidente de la Asouna, director de la Oficina de Transferencia del Conocimiento y Vinculación externa (OTVE), y vicepresidente de la Fundauna.

Foto: Joaquín Salazar.

 

Breves