Este 29 de abril en el auditorio Cora Ferro Calabrese, se realizó la develación de la fotografía de Francisco González Alvarado, la cual pasará a formar parte de la Sala de Exrectores de la Biblioteca Joaquín García Monge de la Universidad Nacional (UNA).
“Esta develación no es un acto que venimos a concretar por tradición protocolaria. Es un reconocimiento de deuda. La deuda de gratitud que la Universidad Nacional tiene con un rector que la amó sin reservas, que la defendió sin descanso y que la entregó como se deben entregar las instituciones: más fuerte de lo que la recibió”, dijo Jorge Herrera Murillo, rector de la Universidad Nacional (UNA).
“Francisco González asumió la rectoría en el peor momento institucional imaginable. Una pandemia que paralizó el país, cerró los campus, trastocó los modelos pedagógicos y obligó a reinventar la vida universitaria de la noche a la mañana. Sin embargo, lo que más define su gestión no es haber sobrevivido a la crisis sanitaria. Lo que la define es la claridad de valores con la que navegó la tormenta, siempre con la convicción de que la educación pública es el pilar más profundo de la democracia costarricense y que defenderla era también defender a Costa Rica”, destacó Herrera.
En su intervención, González evitó centrarse en logros individuales y enmarcó su gestión un “un acto de profundo agradecimiento con toda la comunidad universitaria”. Como hecho más relevante mencionó la defensa del autonomía universitaria, en un periodo en el que se discutieron reformas legales y constitucionales con impacto directo en las universidades públicas.
También recordó en entrevista para UNA Comunica, episodios específicos de la gestión. Uno de ellos fue la aprobación del 2% del FEES en la Asamblea Legislativa, un proceso que describió como particularmente exigente: “por primera vez el presupuesto fue a la Asamblea Legislativa con un riesgo enorme y logramos salir adelante” .
Herrera insistió en que el aporte de González no se limita a la administración de la institución. “Hay rectores que administran. Don Francisco gobernó con carácter”, afirmó. Y describió una forma de conducción basada en acciones concretas: “informó, movilizó, argumentó y resistió”. A su juicio, esas decisiones reflejan rasgos personales que marcaron su paso por la rectoría.
Durante el acto, el rector destacó elementos menos visibles en los recuentos institucionales. Habló de coherencia entre el discurso y la práctica, y de un liderazgo que mantuvo una línea constante en contextos de presión. “La coherencia entre lo que decía y lo que hacía”, apuntó, como uno de los rasgos que la comunidad universitaria reconoce en González.
La actividad reunió a autoridades universitarias, exrectores, representantes estudiantiles y familiares. La actividad contó con la presentación de Alí Fallas, estudiante de la carrera de piano de la UNA.
