Las actividades de graduación en las regiones concluirán el próximo 30 de mayo en La Cruz, Guanacaste.
La Universidad Nacional (UNA) reafirmó su compromiso con el desarrollo de las regiones al graduar a 39 nuevos profesionales de la carrera de Educación Rural para I y II Ciclos, impartida por la División de Educación Rural (DER) del Centro de Investigación y Docencia en Educación (Cide).
La graduación se efectuó en el cantón de Santa María de Dota y representa un paso significativo para el fortalecimiento de la educación rural y el acceso a oportunidades académicas en comunidades alejadas del país. Este acto forma parte del primer ciclo de graduaciones 2025 de la UNA, en el que 2.518 estudiantes recibirán su título universitario entre el 13 y el 30 de mayo, según la facultad o sede correspondiente.
La ceremonia fue presidida por el representante estudiantil Kendal Villalobos; el director de la DER, Kenneth Cubillo; la decana del Cide, Erika Vásquez; y el vicerrector de Vida Estudiantil, Jorge Salas. El acto cultural estuvo a cargo del músico Raúl Ibarra.
UNA transforma vidas
Durante la actividad, Evelyn Solano, representante de las familias de los graduados, agradeció a la UNA y a la DER por llevar, por primera vez, la carrera de Educación Rural para I y II Ciclos a la región de Los Santos. “Esta oferta académica representa mucho más que una oportunidad de estudio; significa abrir puertas, transformar vidas y permitir que muchas personas cumplan sus sueños profesionales sin tener que abandonar sus comunidades”, expresó.
Solano destacó además que esta graduación refleja el compromiso de la universidad pública con las zonas rurales del país, donde existe talento y potencial que merecen oportunidades de crecimiento.
Por su parte, el vicerrector de Vida Estudiantil, Jorge Salas, afirmó que los recursos públicos administrados por la UNA generan impactos directos en las comunidades mediante la formación de profesionales comprometidos con el desarrollo social. “Esta inversión se traduce en beneficios tangibles para el país, como empleo digno, aportes a la seguridad social, liderazgo en organizaciones e instituciones y mayores oportunidades para las regiones”, señaló.
La beca es clave
Entre las historias destacadas se encuentra la de Evelyn Araya, vecina de Santa María de Dota, quien describió su paso por la universidad como “todo un reto”, debido a las responsabilidades familiares y las dificultades para trasladarse a clases. “Retomar los estudios fue una oportunidad enorme. Después de tantos años fuera del colegio, tuve que adaptarme nuevamente al estudio y a la tecnología, pero aquí vamos, paso a paso”, comentó.
Araya resaltó la importancia de las becas estudiantiles para continuar con su formación académica. “Sin la beca yo no podría estudiar”, aseguró.
La nueva graduada también destacó el valor de la educación pública para miles de personas que no cuentan con recursos para acceder a educación superior privada.
Desafiante, pero posible
Otra de las graduadas, Marjorie Mora, manifestó sentirse orgullosa de culminar sus estudios en una universidad como la UNA. “La beca fue fundamental para cubrir gastos como materiales y giras académicas. Sin ese apoyo habría sido muy difícil continuar”, explicó.
Mora describió su regreso a la universidad como una experiencia inesperada, pero transformadora. “Volver a estudiar se convirtió en una de las mejores etapas de mi vida. Fue un camino desafiante, pero no imposible”, afirmó.
Emoción y orgullo familiar
Las lágrimas, los abrazos y las sonrisas marcaron el cierre de la ceremonia. Una de las tantas historias emotivas fue la de Lena Quirós, vecina de San Miguel de Tarrazú, quien aseguró que este título representa una nueva oportunidad de crecimiento personal y laboral. “La verdad le agradezco muchísimo a la UNA y a la DER por brindarnos esta oportunidad a quienes no podemos trasladarnos hasta Heredia. Esta modalidad es accesible porque las clases se imparten los sábados y permiten trabajar entre semana”, indicó.
Quirós comentó que su emoción es mayor porque su hijo también fue egresado de la UNA, por lo que se fortalece el vínculo de su familia con la institución.



