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43 diputados se han declarado independientes hasta la fecha. ¿Habrá más?

Por motivaciones diversas como el simple hecho de renunciar al partido político con el que llegaron al Congreso o para sumarse a una nueva agrupación, 43 diputados se han declarado independientes desde 1982 hasta el actual periodo constitucional que finaliza este 30 de abril.

La información se desprende de un análisis solicitado al Departamento de Gestión Documental y Archivo de la Asamblea Legislativa. El tema cobra relevancia si se considera que desde la legislatura 2002-2026 y hasta la actual se han presentado renuncias de manera ininterrumpida. La situación abre a debate una pregunta crucial, ahora que los nuevos 57 diputados se aprestan a tomar su cargo a partir del 1º de mayo: ¿se repetirá la historia?

Esa prospectiva se analizará más adelante en este artículo. Por ahora, es importante dar cabida al análisis de algunos datos. E incluso, de situaciones curiosas.

Los primeros en declararse independientes fueron Juan José Trejos y Ricardo Rodríguez, quienes lo hicieron de manera conjunta el 1º de febrero de 1983. Ambos eran parte de la Coalición Unidad, que antecedió a uno de los partidos más tradicionales de la historia reciente de la política en el país: el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).

Junto con ellos, dos meses después, dio un paso al costado el legislador Oscar Aguilar, también de la Coalición Unidad. Lo llamativo es que a partir de ese momento, tuvieron que pasar 16 años para que se diera una nueva emancipación, cuando un bloque de ocho diputados del emergente Partido Acción Ciudadana (PAC) se desligara de esta agrupación para unirse al Bloque Patriótico. 

Allí comenzaron a darse situaciones particulares. Ejemplo de ello, fueron los casos de Elvia Navarro y Juan José Fallas. Ellos renuncian en una primera instancia al PAC para unirse al Bloque Patriótico, pero luego renuncian a este grupo. 

También están los casos de Edwin Patterson y Daisy Quesada quienes también renuncian al PAC, se unen al Bloque Patriótico y luego, se separan del grupo y retornan a su casa original: Acción Ciudadana.

Los movimientos fueron menos recurrentes en el periodo 2010-2014 donde el más perjudicado fue el Movimiento Libertario, con la separación de tres de sus nueve legisladores. 

El periodo 2018-2022 volvió a generar otro cisma parlamentario donde el afectado fue el partido Restauración Nacional, de Fabricio Alvarado. Bajo su liderazgo fundó en ese lapso el partido Nueva República, al cual se plegaron siete congresistas. Sin embargo, también se dieron los casos particulares de Floria Segreda (renuncia a Restauración Nacional, se une a Nueva República y luego, vuelve al partido) o el de Ivonne Acuña (renuncia a Restauración Nacional, se une a Nueva República y finalmente, se separa de esa agrupación).

En ese cuatrienio se dio un hecho insólito. Erick Rodríguez Steller fue electo diputado por Alajuela del Partido Integración Nacional (PIN). No obstante, se declaró independiente antes de asumir su curul el 1º de mayo del 2018. 

Para el periodo actual que está por terminar (2022-2026), el transfuguismo afectó en mayor proporción al Partido Liberal progresista (PLP). De seis legisladores con los que iniciaron la gestión parlamentaria, cuatro presentaron su renuncia por distintos motivos. 

De acuerdo con el investigador José Andrés Díaz, coordinador del programa Umbral Político del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo), “el transfuguismo parlamentario es algo relativamente común en Costa Rica. Esto se facilita porque la legislación nacional no hace que el diputado pierda su curul si renuncia a su partido”.

Del total de renuncias para declarase independientes, 10 corresponden al PAC y ocho a Restauración Nacional. Seis fueron del Movimiento Libertario y cuatro del PLP. Partidos de la época del bipartidismo como Liberación Nacional y el PUSC solo han registrado dos y cinco (si se suman los de Coalición Unidad), respectivamente.

Para el caso del PLN, hay que remontarse al 2002 cuando se dio la renuncia de José Miguel Corrales y ahora hasta el actual periodo con la dimisión de Gilbert Jiménez. A pesar de que han existido fuertes desavenencias entre miembros de la agrupación política, generalmente estas no se traducen en actos de rebelión concreta.

Causas y consecuencias 

Para José Andrés Díaz, pesa mucho qué tan cercanos puedan ser los legisladores con los temas o lineamientos ideológicos de sus fracciones. “También porque a los partidos se les dificulta generar procesos para formar a sus bases y que de ahí puedan salir sus representantes populares”, explicó.

La decisión de declararse independientes está lejos de ser algo simbólico y tiene su incidencia en la labor del diputado. Por ejemplo, no pueden hacer uso del tiempo de control político salvo que otro legislador se lo ceda, tampoco pueden ser parte de las reuniones de las jefaturas de fracción donde se determina cada semana la agenda temática que verán los diputados.

“Tampoco se les concede tiempo para hacer un análisis del discurso presidencial de cada 1º de mayo o 2 de mayo y pierden la asignación de plazas de asesores en sus despachos”, detalló Díaz. Esto, puede afectar la voz del diputado en el debate legislativo y afectar la negociación en el Congreso ante la multiplicidad de voces.

De cara a este nuevo periodo 2026-2030, Díaz no considera que los partidos estén tomando acciones que conduzcan a disminuir el riesgo del transfuguismo. El partido oficialista, Pueblo Soberano (PPSO), arranca con 31 diputados en sus filas, aunque el proceso de elección de candidatos no estuvo exento de polémicas.

“Vimos que se generaron conflictos por la manera en que se direccionó la discusión para que se eligieran a determinadas personas y también los enojos que se produjeron. Lo mismo ocurrió con el PLN y aunque uno lo puede encasillar como una situación normal en un proceso democrático, pone en tela de duda también la capacidad de cohesión interna que puedan tener a partir del momento en que asuman”, agregó Díaz. 

Y Nogui Acosta, futuro jefe de fracción lo anticipó al decir que quien se declare independiente debería renunciar a su curul. Sin embargo, no hay ninguna norma que así lo obligue. Lo que se empiece a escribir a partir del próximo mes dictará el camino de si la historia de las últimas legislaturas se repetirá o si más bien si se revertirá la tendencia.