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Criterios


Tragedia en el Virilla

El periódico La Tribuna publicó una edición extra el propio día del accidente. 

Felipe Ovares Barquero*

Sucedió. La Tragedia del Virilla no es una leyenda urbana, el 14 de marzo de 2026 se cumplen 100 años. El puente Negro sobre el cauce del río Virilla, frontera natural entre Heredia y San José, fue el escenario de una de las peores pérdidas de vidas en un accidente ferroviario a nivel mundial. Ese fatídico domingo, a las 8:17 am, murieron 248 personas, y en los siguientes días otras más se sumarían al sufrimiento de cientos de familias costarricenses.

Un tren con seis vagones con capacidad para unas 300 personas, según la Northern Railway Company, propietaria del convoy, viajaba hacia Cartago, con más de 1000 personas provenientes en partes casi iguales de las ciudades de Alajuela y Heredia. En la vieja metrópoli los esperaba ansioso el cura Claudio María Volio Jiménez, organizador de un turno para recaudar fondos para el Asilo de la Vejez. 

Conociendo de la enorme demanda de tiquetes, tanto en Heredia como en Alajuela, Claudio María integró una comisión con conocidos de la ciudad de Cartago para organizar a los viajeros y de paso cobrar a los que no compraron el tiquete. Los miembros de esta comisión llegaron a Alajuela la noche del sábado 13 de marzo.

El tren partió temprano de San José, dejó tres vagones en la estación en Heredia, continuó hacia Alajuela con los tres restantes. Los vagones se llenaron triplicando la capacidad del convoy. 

Emprendieron el regreso hacia Heredia. Al llegar los encargados del convoy, observaron los vagones con más pasajeros que los de Alajuela, entonces colocaron los tres de Heredia detrás de la máquina y al final los tres de Alajuela para llevar menos peso en la retaguardia y evitar sobresaltos en las curvas. 

El tren partió de la estación de Heredia a las 8:10 am. Unos cientos de metros antes del puente se inicia una breve bajada y existen en ese trayecto dos curvas peligrosas, la segunda acaba en el puente. Según los pasajeros el tren viajaba a gran velocidad. Un testigo que observó el accidente desde un cafetal, del lado de Tibás, donde tenía su casa, dijo que nunca había visto un tren entrar con tanta velocidad en el puente.

Al tomar la segunda curva los vagones de Alajuela se ladearon y ocasionaron el accidente. El último vagón quedó volcado al costado izquierdo de la línea, el penúltimo se precipitó por la ladera del río Virilla. El ante penúltimo chocó con la entrada del puente. El convoy se partió. La máquina cruzó el puente con los tres vagones de Heredia. Se detuvieron un momento para observar la tragedia y el conductor, el señor Facio, le pidió al maquinista continuar hacia San José para pedir ayuda. Algunos pasajeros de los vagones de Heredia se bajaron para dar auxilio. La mayoría de las víctimas eran de Alajuela.

No cambió nada en 100 años, es el mismo trayecto, el mismo puente. Podría repetirse. Cientos de pasajeros pasan cada día por ese lugar, la mayoría ignoran lo sucedido.

*Académico jubilado de la UNA y autor del libro Tragedia del Virilla 1926.

 

 

Documental:

Un rápido camino a la muerte: La tragedia del río Virilla 1926