- Un 86,02% de los graduados entre 2022 y 2024 cuenta con empleo remunerado, destacando una fuerte presencia en el sector privado y firmas transnacionales
- El 94,57% de los empleadores considera que la formación de la UNA es pertinente para las necesidades actuales del mercado
Un estudio de la Universidad Nacional (UNA)que se llevó a cabo en el 2025, evidenció que el 86,02% de sus profesionales graduados entre 2022 y 2024 se encuentra laborando actualmente. Los resultados del Estudio de Seguimiento a Personas Graduadas y Empleadoras, desarrollado por la Vicerrectoría de Docencia, revelan que la inserción laboral es particularmente alta en el sector privado y en corporaciones transnacionales.
La investigación, concebida como un plan piloto, encuestó a 2.873 personas graduadas de 33 titulaciones universitarias y consultó a 214 organizaciones empleadoras de diversos tamaños, desde microempresas hasta corporaciones con más de 120 colaboradores. Según los investigadores, este análisis permite a la institución obtener información estratégica para la toma de decisiones académicas.
Entre los resultados más destacados de la investigación, está que el 78,54% de los profesionales logró incorporarse al mercado laboral en menos de 10 meses tras obtener su título. Además, la pertinencia de la formación se confirma al observar que el 74,82% de las personas ocupadas desempeña funciones directamente vinculadas con su especialidad.
En cuanto a los sectores de empleo, las empresas transnacionales se consolidan como el principal empleador (33,21%), seguidas por la empresa privada nacional (26,35%). El sector público también tiene una participación relevante: un 15,52% labora en instituciones autónomas o semiautónomas (universidades públicas, CCSS, entre otras) y un 14,80% en el Gobierno Central.
Sobre estos resultados, Jeannette Valverde Chaves, vicerrectora de Docencia, destacó los pilares que impulsan este éxito “Varios son los factores que inciden para que el estudiantado logre empleabilidad. Entre ellos destacan la actualización de los planes de estudio, la formación en competencias blandas, el dominio de otros idiomas y la integración de la tecnología. Además, la UNA cuenta con 46 carreras acreditadas, lo que asegura una calidad respaldada por instancias externas.”
El sector empresarial otorgó una calificación sobresaliente a la institución. El 94,57% de los empleadores calificó como pertinente la formación de la UNA para las necesidades de sus organizaciones. La competencia más valorada por las jefaturas fue el compromiso con la ética profesional y la integridad, con una nota de 3,67 sobre 4.
El análisis también resalta un marcado liderazgo femenino en la academia, ya que el 59,94% de la población graduada en este periodo son mujeres. No obstante, el informe señala el reto de la descentralización, pues el 86,31% de los puestos de trabajo se concentran en las provincias de San José y Heredia.
Fortalecimiento del vínculo universidad-empresa
Existe una alta disposición del sector productivo para colaborar con la academia: el 85,98% de las empresas desea desarrollar proyectos conjuntos con la UNA. Las prioridades de colaboración incluyen espacios para prácticas estudiantiles (85,33%), pasantías laborales (60,33%) y cursos de capacitación (59,2%).
Al respecto, Franky González Conejo, académico y coordinador del estudio, señaló que estos resultados evidencian un potencial significativo para robustecer la articulación entre la formación académica y el mundo laboral, facilitando oportunidades de aprendizaje práctico y actualización profesional. Asimismo, González añadió:
“Los resultados del estudio constituyen una herramienta estratégica para identificar fortalezas institucionales, detectar oportunidades de mejora y orientar procesos de actualización curricular y vinculación con el sector productivo y social”.
Finalmente, la vicerrectora Valverde enfatizó que la institución busca ampliar las oportunidades mediante el fortalecimiento de redes de contactos y alianzas estratégicas que garanticen una inserción laboral aún más efectiva a través de prácticas profesionales supervisadas y proyectos conjuntos con organizaciones.