Los futuros educadores socializaron estrategias diseñadas para transformar el aula en un espacio vivo de investigación y producción cultural, durante el curso Desafíos Didácticos en la Práctica Docente, que se dio en el marco del II Encuentro de Experiencias Pedagógicas, un evento que reunió a estudiantes de las carreras de Enseñanza del Español y Educación Comercial de la Universidad Nacional (UNA), el pasado 12 de junio, en el Auditorio Clodomiro Picado.
La apertura del encuentro estuvo a cargo de María Jesús Zárate Montero, directora de la División de Educología, quien destacó el Sello UNA como una esencia especial que llevan los graduados de esta institución. Zárate enfatizó que, a pesar de los retos y el estrés de la labor docente, el privilegio de ver brillar los ojos de un estudiante al comprender un tema constituye la mayor recompensa, e instó a los jóvenes a construir una vida profesional basada en la gratitud y la felicidad.
Uno de los ejes centrales del evento fue la reinterpretación de la innovación. Los participantes coincidieron en que innovar no depende exclusivamente del uso de herramientas digitales, sino de la creatividad para responder a la diversidad del aula y a los contextos específicos de cada centro educativo.
Valeria Berrocal, estudiante de educación Comercial, presentó una dinámica de estaciones para enseñar salud ocupacional, donde los estudiantes superaban retos físicos y conceptuales para construir su aprendizaje de forma colaborativa. Por su parte, Camila Murillo, estudiante de la enseñanza del Español, defendió la gamificación concreta, para lo cual utilizó materiales tangibles como estrellitas y decoraciones lúdicas que utiliza para fortalecer el vínculo afectivo y el compromiso estudiantil sin fomentar una competencia tóxica.
Por su parte, Joshua Müller compartió su experiencia con estudiantes de educación nocturna, en la que emplea juegos de rol con antifaces para desarrollar habilidades de servicio al cliente. Asimismo, Samantha Salas implementó la estrategia Buscando mi pareja semántica, y logró que temas tradicionalmente memorísticos se convirtieran en experiencias dinámicas y argumentativas.
Los futuros docentes resaltaron la importancia de volver a lo lúdico incluso en secundaria, y demostraron que el aprendizaje significativo ocurre cuando el estudiante se convierte en el protagonista de su propio proceso.
Así como ellos , más estudiantes presentaron en su conversatorio las experiencias en su práctica docente, pero también recibieron recomendaciones de las docentes que estuvieron a cargo de su formación.