Please ensure Javascript is enabled for purposes of website accessibility

Baja capacidad del consumidor frena ritmo de crecimiento

Baja capacidad del consumidor frena ritmo de crecimiento

El ritmo de crecimiento de las principales actividades económicas ha disminuido en comparación con el movimiento de la actividad que se tenía al cierre del año pasado y en los primeros meses del 2022.

Ante el informe del Banco Central (BCCR), en relación con el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) que alcanzó 3,3% en julio pasado, Fernando Rodríguez, economista de la Universidad Nacional (UNA) externó que la economía costarricense, ha empezado a frenarse, en virtud de que los problemas económicos locales generan un freno en la capacidad de consumo de las personas, al tiempo que se aplica una serie de medidas restrictivas de carácter fiscal, por lo cual la demanda interna del país se empieza a estancar.

El economista de la UNA, resaltó que a falta de algún mecanismo dinamizador no hay grandes proyectos de inversión pública que estén arrancando, no hay un aumento en los ingresos de los trabajadores que impulse el consumo, ni hay un aumento en general del gasto o una reducción en las tasas de interés que permitan empujar la inversión de sector privado. “Es muy probable que esa reducción que estamos viendo en las principales actividades se consoliden hacia el cierre en 2022 e inicios del 2023”, subrayó Rodríguez.

 

 

 

Baja capacidad del consumidor frena ritmo de crecimiento
Watch the video

El ritmo de crecimiento de las principales actividades económicas ha disminuido en comparación con el movimiento de la actividad que se tenía al cierre del año pasado y en los primeros meses del 2022.

Ante el informe del Banco Central (BCCR), en relación con el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) que alcanzó 3,3% en julio pasado, Fernando Rodríguez, economista de la Universidad Nacional (UNA) externó que la economía costarricense, ha empezado a frenarse, en virtud de que los problemas económicos locales generan un freno en la capacidad de consumo de las personas, al tiempo que se aplica una serie de medidas restrictivas de carácter fiscal, por lo cual la demanda interna del país se empieza a estancar.

El economista de la UNA, resaltó que a falta de algún mecanismo dinamizador no hay grandes proyectos de inversión pública que estén arrancando, no hay un aumento en los ingresos de los trabajadores que impulse el consumo, ni hay un aumento en general del gasto o una reducción en las tasas de interés que permitan empujar la inversión de sector privado. “Es muy probable que esa reducción que estamos viendo en las principales actividades se consoliden hacia el cierre en 2022 e inicios del 2023”, subrayó Rodríguez.

 

 

 

Breves