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Breves


La mente entra a debate jurídico

Nuevas tecnologías capaces de estudiar la actividad cerebral plantean desafíos sobre privacidad, autonomía, responsabilidad y protección de datos.

El avance de las neurociencias y tecnologías capaces de analizar información relacionada con el cerebro abre nuevas interrogantes en el ámbito jurídico. ¿Podrán protegerse legalmente los pensamientos?, ¿quién tendrá acceso a los datos cerebrales?, ¿hasta dónde llegará la autonomía de una persona frente a estas tecnologías?

Estas preguntas se abordaron durante la conferencia magistral “Neuroderecho Cuántico: aproximaciones normativas y prácticas en Costa Rica”, organizada por la Sección Regional Central Occidente, Campus Alajuela de la Universidad Nacional (UNA), como parte de la conferencia inaugural del segundo ciclo lectivo. La actividad se realizó el 21 de agosto y estuvo a cargo del académico Juan Diego Sánchez, reconocido este año entre los 10 profesionales de habla hispana más influyentes en LinkedIn.

Durante la conferencia, Sánchez explicó que el neuroderecho surge del encuentro entre las neurociencias y el derecho, y busca analizar las implicaciones jurídicas de los conocimientos sobre el funcionamiento del cerebro y de las tecnologías que permiten obtener y procesar información relacionada con la actividad cerebral. “El neuroderecho se ha desarrollado un poco más, pero todavía sigue siendo muy aproximado”, señaló el académico, al destacar que se trata de un campo en construcción.

Nueva frontera

Los avances científicos han permitido comprender con mayor profundidad el funcionamiento de las neuronas, sus conexiones y la participación de neurotransmisores en procesos relacionados con las emociones, el pensamiento y la conducta.

Estos conocimientos plantean nuevos desafíos cuando se trasladan al ámbito jurídico. La posibilidad de conocer o interpretar determinados procesos cerebrales podría tener implicaciones en temas como la toma de decisiones, la responsabilidad jurídica, la autonomía, la privacidad y la protección de datos personales. En este contexto, una de las principales interrogantes es qué ocurrirá si las tecnologías llegan a interpretar información que hasta ahora pertenece al ámbito más privado de cada individuo.

La incorporación del término “cuántico” representa una aproximación todavía más reciente dentro de esta discusión. Sánchez explicó que esta dimensión se encuentra en una etapa temprana y que requiere mayor investigación y análisis interdisciplinario. El desarrollo de la inteligencia artificial y las neurotecnologías hace que estas discusiones cobren especial relevancia. Tecnologías cada vez más sofisticadas podrían ampliar la capacidad para recopilar, procesar e interpretar información relacionada con el cerebro humano.

Ante este escenario surgen preguntas que podrían transformar conceptos tradicionales del derecho: ¿quién es dueño de los datos cerebrales?, ¿qué límites deben existir para su utilización?, ¿cómo se protege la autonomía de una persona?, ¿qué responsabilidad tendría quien utilice indebidamente esta información? 

El neuroderecho cuántico, todavía en una fase inicial, se perfila como un nuevo territorio de investigación donde convergen ciencia, tecnología, ética y derecho, con un desafío central: garantizar que los avances tecnológicos no comprometan derechos fundamentales como la privacidad, la libertad y la autonomía humana.

Conferencia completa de lección inaugural en: https://www.youtube.com/live/whpd0bffF-8?feature=shared