Keiner Torres, vecino de Sarapiquí y estudiante de la UNA, dedicó su participación en el torneo Puente Chino, a la memoria de su madre, Aracelly Meneses Jarquín, fallecida hace cinco años.
Lo que comenzó como una curiosidad en las aulas del colegio terminó convirtiéndose en una historia de perseverancia, disciplina y amor. Keiner Torres, estudiante del Campus Sarapiquí de la Universidad Nacional (UNA), representará a Costa Rica en el concurso internacional Puente Chino Universitario, que se celebrará este año en Beijing, China, entre agosto y octubre.
A sus 23 años, el joven logró abrirse camino en una de las competencias de idioma y cultura china más importantes del mundo, luego de años de estudio autodidacta y sacrificio personal. Su victoria no solo le permitirá viajar a China, sino también acceder a una beca vitalicia en el Instituto Confucio, certificaciones oficiales en mandarín, un incentivo económico otorgado por la Embajada de China en Costa Rica y una beca de seis meses para estudiar en una universidad de dicha nación asiática.
Torres, estudiante de último año de la carrera de Administración en la UNA, recordó que su acercamiento al mandarín inició durante la secundaria, en el Colegio Técnico Profesional (CTP) de Guácimo de Limón, gracias a un programa impulsado por Ministerio de Educación Pública (MEP) y el Centro Cultural Chino. En aquella etapa obtuvo el segundo lugar en un concurso colegial de mandarín, experiencia que despertó su deseo de continuar aprendiendo.
Tras concluir el colegio, y sin acceso constante a cursos formales, decidió seguir preparándose por cuenta propia durante cinco años. Entre jornadas de estudio, trabajo y universidad, encontró en plataformas digitales contenidos oficiales relacionados con el aprendizaje del idioma y la cultura china. “Quería demostrarme que todo el esfuerzo había valido la pena”, comentó.
Merecido homenaje
Durante la competencia universitaria, Torres decidió que su presentación tendría un significado especial. En lugar de hablar sobre sí mismo, dedicó su participación a la memoria de su madre, quien siempre lo impulsó a seguir adelante cuando participaba en concursos de mandarín en el colegio.
Con voz entrecortada, expresó que a su madre no le alcanzó la vida para verlo alcanzar este primer lugar, por lo que su participación estuvo dedicada a reconocer ese acompañamiento y motivación constante. Por eso, frente al jurado y al público, convirtió su ponencia en un homenaje lleno de gratitud y emoción.
El concurso Puente Chino Universitario es una de las principales competencias internacionales de idioma y cultura china para estudiantes extranjeros que reúne participantes de varios países.
La presentación también incluyó una exposición oral y una representación cultural mediante teatro de sombras sobre Qin Shi Huang, el primer emperador de China, reconocido por unificar el país cuando se encontraba dividido en siete reinos en el año 221 a.C.
Formación profesional
En la actualidad, Torres ejecuta su práctica profesional mientras trabaja como asistente de biblioteca del Campus Sarapiquí de la UNA y cursa estudios virtuales relacionados con el mandarín, por lo que espera aprovechar las oportunidades académicas en China para fortalecer el dominio del idioma y ampliar sus conocimientos sobre comercio y relaciones internacionales.
A futuro, Torres mencionó que se enfocará en contribuir al fortalecimiento de vínculos económicos y culturales entre Costa Rica y China, mediante proyectos y oportunidades de negocio. “Aprender mandarín me permitió conocer la cultura, las tradiciones y la historia de China. Pero sobre todo, me interesa aprender cómo preservan su legado milenario”, expresó.
