Experto español plantea que las emociones, la motivación y los vínculos humanos son fundamentales para fortalecer el aprendizaje y la convivencia en las universidades.
El bienestar emocional debe ocupar un lugar central en la educación superior debido a su impacto en el aprendizaje, la motivación y la convivencia universitaria. Así lo planteó el psicólogo y catedrático español Carlos Hué García, durante una conferencia que impartió el 1 de setiembre en la Universidad Nacional (UNA).
Hué García, egresado de la Universidad Complutense de Madrid y académico de la Universidad de Zaragoza, España, explicó que las emociones tienen un papel determinante en la capacidad de aprender. Por ello, sostuvo que la labor docente trasciende la transmisión de contenidos y requiere generar conexión con el estudiantado para despertar su interés por el conocimiento.
El especialista también llamó a transformar las dinámicas tradicionales de la educación superior. A su criterio, las aulas deben convertirse en espacios donde las personas participen, enfrenten retos, desarrollen competencias y construyan conocimiento, en lugar de concentrarse únicamente en recibir información.
Pero esta perspectiva requiere una actitud abierta al cambio. El conferencista destacó la importancia de la denominada mentalidad de crecimiento, que impulsa a las personas a asumir nuevos desafíos y reconocer el error como parte del aprendizaje. Asimismo, cuestionó la resistencia que en ocasiones existe dentro de las universidades hacia quienes proponen nuevas ideas o formas de trabajo.
El experto vinculó este enfoque con la necesidad de que cada persona identifique sus capacidades y propósitos. Para ello, recomendó herramientas como el análisis FODA personal y el Ikigai, concepto que permite reflexionar sobre aquello que una persona ama, aquello en lo que tiene habilidades, lo que el mundo necesita y aquello por lo que puede recibir una remuneración.
Otro de los ejes de su exposición fue la importancia de las relaciones humanas. El especialista destacó el valor de acciones cotidianas como agradecer, reconocer el trabajo de otras personas y generar espacios de interacción, debido a su aporte a ambientes más saludables dentro de las instituciones.
Asimismo, alertó sobre los efectos de la comparación constante con modelos externos de belleza, éxito y rendimiento. Frente a estas presiones, defendió el reconocimiento de la singularidad de cada persona y la construcción de espacios basados en el respeto y la aceptación.
La conferencia incluyó ejercicios prácticos relacionados con respiración, relajación, atención plena y movimiento corporal, con los cuales el eexperto mostró algunas herramientas para afrontar situaciones de tensión y recuperar la atención sobre el presente.
El expositor también diferenció entre nivel de vida y calidad de vida. Mientras el primero se relaciona con las condiciones materiales, el segundo corresponde al bienestar subjetivo que una persona percibe a partir de la relación entre sus expectativas y su realidad.
La actividad concluyó con un llamado a fortalecer una educación superior que integre conocimiento y dimensión humana. Para el especialista, la calidad de las relaciones y los encuentros con otras personas constituye un elemento fundamental para el bienestar a lo largo de la vida.
Puede ver la conferencia completa en: https://www.youtube.com/watch?v=-wIrkIYJogc&t=60s