Ana Teresa León Sáenz, catedrática jubilada de la UNA, advierte que reducir los recursos destinados a la niñez y utilizar herramientas digitales sin criterios pedagógicos puede afectar el desarrollo y las oportunidades futuras.
Reducir la inversión en la niñez y usar tecnología sin criterios pedagógicos representan desafíos para el desarrollo de las nuevas generaciones, advirtió Ana Teresa León Sáenz, catedrática jubilada de la Universidad Nacional (UNA), durante un seminario sobre los retos de la educación para la primera infancia.
La especialista participó en el seminario Dibujando infancias: encuentros y diálogos pedagógicos sobre la educación para la primera infancia, organizado por el proyecto Semilleros de Investigación de la División de Educación Básica (DEB) de la UNA. Durante la actividad impartió la conferencia Volviendo a la esencia: retos y desafíos de la educación preescolar y para la primera infancia en la era digital.
León Sáenz destacó que los primeros años de vida constituyen una etapa determinante para el desarrollo humano, debido a su influencia en la salud, el aprendizaje y las oportunidades futuras. “Si no se invierte en la primera infancia, estamos violentando los derechos de cada niño o niña que vive en este país”, afirmó.
La académica cuestionó la reducción de recursos destinados a programas de atención y cuidado infantil y señaló que las condiciones de pobreza afectan procesos fundamentales para el desarrollo. Ante este panorama, destacó el papel de la educación como mecanismo de movilidad social y llamó a fortalecer las políticas públicas dirigidas a la niñez desde sus primeros años.
Tecnología sí, pero con propósito
Uno de los principales planteamientos de la conferencia fue la necesidad de definir el papel de las herramientas digitales en la educación de la primera infancia.
La expositora reconoció que la tecnología puede aportar a la comunicación, la creatividad y el acceso a la información. Sin embargo, advirtió que su incorporación no debe desplazar experiencias fundamentales para el desarrollo infantil. “Primero tenemos que saber cuál es la esencia y después se le puede agregar la tecnología”, señaló.
En su criterio, el uso de recursos digitales en edades tempranas debe cumplir tres condiciones: tiempo limitado, contenidos de calidad y acompañamiento adulto. “Si no hay tiempo medido cuidadosamente, si no hay contenido controlado y de calidad y no hay acompañamiento adulto, no se vale la tecnología”, manifestó.
La especialista sostuvo que cada herramienta digital debe responder a una intención pedagógica definida. Por ello, corresponde a la persona docente valorar para qué utiliza un recurso, qué aporta al aprendizaje y si favorece el desarrollo y bienestar de niños y niñas.
La persona docente marca la diferencia
La exacadémica de la UNA también destacó el papel del personal docente en la calidad de la educación para la primera infancia. “En educación, el factor que cambia o que define la calidad es la persona docente”, afirmó.
Por esta razón, instó a las futuras profesionales de la educación a fortalecer sus conocimientos sobre desarrollo infantil, mantener una formación permanente y trasladar los resultados de la investigación a las prácticas de aula.
Por su parte, Katia Rojas Acevedo, directora de la División de Educación Básica, destacó que el seminario permite analizar las condiciones que enfrenta la niñez costarricense y fortalecer la discusión académica sobre sus derechos.
Rojas señaló que durante la jornada se abordaron desafíos vinculados con la violencia, las desigualdades socioeconómicas, la exclusión y las dificultades del sistema educativo. Según indicó, durante 2025 el Patronato Nacional de la Infancia recibió más de 96.000 denuncias relacionadas con posibles violaciones de derechos que involucraron a más de 117.000 niños y niñas.
Ante esta realidad, sostuvo que las universidades y el sistema educativo tienen una responsabilidad en la promoción y defensa de los derechos de la niñez. “No podemos pensar la niñez solamente desde aquello que necesita ser protegido. Debemos reconocer a cada niño y niña como sujeto de derechos, con voz, capacidad y potencialidades”, expresó.
El seminario Dibujando infancias reúne del 25 al 27 de agosto a estudiantes y docentes para promover el intercambio de conocimientos y la reflexión sobre los desafíos de la educación para la primera infancia.
La experta León Sáenz plantea la necesidad de fortalecer la investigación y generar espacios de análisis sobre la responsabilidad de la educación frente a los cambios sociales y tecnológicos, con una premisa central: durante los primeros años de vida, el desarrollo infantil requiere experiencias educativas que prioricen el juego, el contacto humano, los vínculos y el acompañamiento.