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Caracterizan deslizamiento submarino que hubo en Puntarenitas

Un video grabado por vecinos en Puntarenitas de Puerto Jiménez en febrero de 2024 mostraba cómo la playa parecía hundirse lentamente, mientras grandes bloques de arena caían uno tras otro hacia el mar, como si el terreno desapareciera bajo los pies. Lo que parecía  un hundimiento o un proceso de erosión costera, terminó convirtiéndose en la primera investigación científica que documenta, en América Latina y en un ambiente tropical, un tipo particular de deslizamiento submarino.

El estudio, liderado por Gustavo Barrantes Castillo, académico de la Escuela de Ciencias Geográficas de la Universidad Nacional (ECG-UNA), fue publicado recientemente en la Revista Brasileira de Geomorfologia y describe un fenómeno conocido como falla de brecha retrogresiva, un proceso poco común que comienza bajo el agua, avanza hacia tierra y hace retroceder la playa en una secuencia de desprendimientos.

La investigación, que se realizó en el campo, incluyó análisis oceanográficos, estudios sedimentológicos, vuelos con drones, levantamientos batimétricos y revisión de imágenes satelitales para tratar de reconstruir lo que había ocurrido.

El investigador explica que este tipo de deslizamiento es muy diferente a la erosión costera, que normalmente modifica las playas de forma gradual. “Lo interesante es que el deslizamiento inicia debajo del agua y se propaga hacia tierra. Se observa cómo la playa empieza a caer por etapas, pero el proceso realmente comenzó en el fondo marino y va formando una especie de escalones que avanzan hacia atrás”.

Las imágenes captadas mostraron la caída, casi vertical, de bloques de arena que colapsaban mientras el borde de la playa retrocedía. “Las paredes permanecían prácticamente verticales y se iban desprendiendo como si alguien las cortara con una espátula. No era un derrumbe convencional, eran bloques que se iban deslizando uno tras otro hacia el fondo”, describe Barrantes.

Una de las primeras hipótesis fue que el deslizamiento podía haber sido provocado por un incremento del agua dulce subterránea, capaz de desestabilizar la arena. Para comprobarlo, el equipo realizó mediciones de salinidad, tomó muestras de sedimentos y recorrió el sitio apenas unos días después del evento. “La teoría plantea que el exceso de agua dulce puede disparar estos procesos, pero los valores eran normales. También analizamos la arena y encontramos que el material más fino estaba donde ocurrió el deslizamiento, mientras que hacia tierra predominaban sedimentos más gruesos, algo que coincide con lo descrito por la literatura científica”.

Con el apoyo del Departamento de Física de la UNA, se hizo un levantamiento batimétrico del fondo marino con una ecosonda para comparar la forma del relieve submarino con la descrita en investigaciones internacionales. Los resultados confirmaron que el proceso observado en Puntarenitas correspondía a una falla de brecha retrogresiva.

Cuando se revisaron las imágenes históricas de Google Earth y otros registros, los investigadores identificaron al menos tres eventos similares ocurridos anteriormente en el mismo sector. “Es raro porque sucede en muy pocos lugares del planeta, pero donde ocurre suele repetirse. No habíamos encontrado ninguna publicación que documentara este fenómeno en América Latina. Puede que haya ocurrido antes, pero nadie lo había estudiado ni publicado”, agregó el experto.

Para Barrantes, esta información es importante porque permite gestionar de una manera integrada las zonas costeras. “Ahora sabemos que es una amenaza natural que debe considerarse en el ordenamiento territorial. Lo siguiente será entender qué dispara el proceso y avanzar hacia sistemas de monitoreo que permitan documentarlo cuando vuelva a ocurrir", concluyó el investigador.

En la imagen A se observa el escarpe semicircular de retroceso en el centro de la fotografía; en la B continúa el escarpe de retroceso por debajo de la línea de flotación, observada a una profundidad estimada de siete metros. Las imágenes se tomaron de vuelo e inmersiones realizados el 12 de febrero de 2024. Fotos Gustavo Barrantes

 Video deslizamiento aquí

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