La iniciativa busca coordinar las acciones de salud mental que desarrolla la Universidad Nacional, fortalecer las redes de apoyo y facilitar la atención de personas en situaciones de crisis. El tema se abordó en un foro realizado en la Asamblea Legislativa.
La Universidad Nacional (UNA) impulsará un plan piloto para articular las acciones de promoción de la salud mental y la prevención del comportamiento suicida que desarrolla la institución, fortalecer las redes de apoyo y mejorar la coordinación con entidades externas que brindan atención especializada.
La propuesta fue presentada por Elías Córdoba Chaves, psicólogo del Departamento de Orientación y Psicología de la UNA, durante el foro Hablemos a tiempo: salud mental y prevención del comportamiento suicida de la experiencia de la UNA a los centros educativos, realizado el 26 de octubre en la Asamblea Legislativa.
El plan busca integrar los esfuerzos que actualmente desarrollan distintas unidades universitarias y establecer vínculos con instituciones externas, como el Ministerio de Salud, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y otras entidades que puedan facilitar la atención, según las necesidades de cada caso.
Entre las acciones propuestas figuran las casitas de escucha, dirigidas al estudiantado, y los grupos sostén, para el personal universitario. La iniciativa también contempla acompañar la reincorporación de personas de la comunidad universitaria que han atravesado una crisis suicida y brindar apoyo a esta misma población que enfrentan la pérdida de alguien por suicidio.
El especialista explicó que la Universidad ya desarrolla actividades de promoción de la salud mental y la prevención, pero es necesario articularlas para construir una respuesta conjunta y fortalecer las redes de apoyo. “La prevención comienza en una comunidad donde las personas puedan ser miradas, visibilizadas, escuchadas y acompañadas. Esto no es un trabajo de una persona, la salud mental no es del que está sufriendo, es de todos los que estamos alrededor, es un tema social”, afirmó el psicólogo.
La propuesta pretende consolidar las acciones existentes y generar una experiencia que pueda compartirse con otras comunidades y centros educativos.
Prevenir requiere redes de apoyo
La necesidad de fortalecer las acciones preventivas también se relaciona con los factores familiares y sociales identificados en una investigación expuesta durante el foro por Melissa Berenzón Quirós, promotora de la salud del Ministerio de Salud.
El estudio, que incluyó cuestionarios aplicados a 415 estudiantes de 24 colegios y 21 grupos focales con 172 personas adultas vinculadas con adolescentes, encontró que el 33% de los estudiantes participantes indicó que no conversa con su familia, mientras que el 31% manifestó sentirse presionado por las expectativas de sus padres y el 18% reportó haber sufrido algún tipo de violencia en el hogar.
Además, el 47% señaló haber perdido a una persona cercana y el 17% indicó que había tenido dificultades para procesar esa pérdida. Un 29% reportó experiencias de acoso escolar presencial y un 10% manifestó haber sido víctima directa de ciberacoso.
Los resultados identifican situaciones que deben considerarse al diseñar estrategias de prevención, sin atribuir la ideación suicida a una única causa. Según se indicó durante el foro, la investigación pasó por un comité ético-científico y fue publicada en la revista Cúpula.
Durante el encuentro también se abordaron los primeros auxilios psicológicos. María Lorena Barbosa Artavia, psicóloga clínica, destacó la importancia de escuchar con respeto, preguntar de forma clara por la seguridad de la persona y conectarla con los apoyos adecuados. La experta recordó que acompañar no significa sustituir la atención profesional y que, ante una situación de riesgo, se debe activar la ruta correspondiente para procurar ayuda oportuna “Cada acercamiento cuenta”, resumió Barbosa Artavia durante su intervención.
Por su parte, Adriana Gómez y Joyce Corrales Madrigal, representantes de Team International, presentaron herramientas digitales dirigidas al bienestar de adolescentes y jóvenes. Gómez compartió un dato del Ministerio de Salud según el cual, en Costa Rica, el grupo de 15 a 19 años presenta una tasa de intentos de suicidio casi cinco veces superior a la tasa nacional.
En la actividad también se expuso la plataforma JovenSalud, que ofrece servicios gratuitos, seguros y confidenciales para personas jóvenes. De acuerdo con los datos compartidos durante el foro, más de 185.000 jóvenes habían utilizado estos servicios desde su creación.
Las exposiciones destacaron la importancia de reconocer las señales de sufrimiento emocional, escuchar sin juzgar y facilitar el acceso a redes de apoyo y atención especializada. El foro reunió a representantes de la UNA, la Asamblea Legislativa y organizaciones vinculadas con la salud y el bienestar de la niñez y la adolescencia.