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UNA plantea nuevo modelo de residencias con soporte permanente para estudiantes

La propuesta incorpora un gestor nocturno, protocolos de respuesta rápida y una distribución de responsabilidades entre distintas áreas institucionales.

La Universidad Nacional (UNA) plantea un nuevo modelo de residencias estudiantiles que incorpora soporte permanente para responder a emergencias de infraestructura, convivencia y salud mental, y evitar que estas situaciones recaigan de manera informal en el personal de Trabajo Social.

La propuesta fue elaborada de manera conjunta por el Departamento de Bienestar Estudiantil y las Unidades de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil de las sedes y secciones. El nuevo modelo organiza la gestión de las residencias en tres dimensiones: personal-social, técnica-administrativa y operativa. “Este modelo plantea reconocer que tenemos una población diferente y que la universidad debe tener protocolos claros y soporte permanente”, explicó Jorge Herrera Murillo, rector de la UNA.

La dimensión personal-social contempla acompañamiento integral en bienestar, salud mental, desarrollo personal, convivencia respetuosa, inclusión y permanencia académica. Por su parte, la dimensión técnica-administrativa establece mecanismos para gestionar infraestructura, mobiliario, seguridad, conectividad y mantenimiento preventivo y correctivo.

Uno de los principales cambios propuestos es la incorporación de un gestor nocturno  para brindar soporte durante las noches y los fines de semana. “Nuestras generaciones ahora han cambiado radicalmente... Por eso dentro de la propuesta estamos analizando la posibilidad de un gestor nocturno, una persona que pueda estar 12 horas dándole soporte a los estudiantes después de las cinco de la tarde y fines de semana... El modelo tiene que ser autosostenible de tal forma que situaciones de esta índole sean resueltas por los departamentos correspondientes de mantenimiento o DTIC y no cargados a las compañeras de trabajo social”, señaló Jorge Salas Cabrera, vicerrector de Vida Estudiantil.

La propuesta también contempla protocolos de respuesta rápida para atender emergencias de mantenimiento fuera de la jornada laboral, con disponibilidad de servicios para situaciones como fallas eléctricas, problemas con tuberías o falta de agua.

En materia de salud mental, el nuevo modelo articula las residencias con el Protocolo de Atención del Comportamiento Suicida de la UNA. Asimismo, plantea intervención interdisciplinaria, capacitaciones en promoción de la salud, derivaciones preferenciales con la unidad de psiquiatría del Hospital de Heredia, así como la creación de “casitas de escucha” y brigadas de primeros auxilios psicológicos.

El nuevo modelo busca reorganizar la atención de las residencias a partir de las necesidades actuales de la población estudiantil y distribuir las responsabilidades entre las distintas áreas institucionales, con protocolos definidos para situaciones que requieren respuesta fuera del horario ordinario.