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Aurora Ferraboschi: talento y excelencia académica

Cuando Aurora Ferraboschi llegó a Costa Rica procedente de Italia, a los 12 años, tuvo que adaptarse a un nuevo país y enfrentar una de sus primeras dificultades: el idioma. Más de una década después, a sus 23 años, se prepara para recibir el Premio Regional a la Excelencia Académica Rubén Darío 2026, un reconocimiento que distingue su desempeño universitario.

Vecina de Liberia, Guanacaste, Aurora decidió trasladarse a vivir a Heredia y  cursar la Licenciatura en Arte y Comunicación Visual de la Universidad Nacional (UNA), donde registra un promedio de 9,89 en 108 créditos. Recibió el galardón durante la XXI edición del premio, que se celebró el 16 de octubre de 2026 en la Universidad de El Salvador (UES), bajo una modalidad semipresencial.

La noticia llegó por teléfono, en un día que parecía transcurrir como cualquier otro. Cuando le comunicaron que había sido seleccionada, la sorpresa dio paso a la alegría de saber que el trabajo realizado durante su formación había dado frutos. “Para mí recibir el premio Rubén Darío fue un honor; yo no me lo esperaba en realidad. Me sentí muy feliz porque todo el esfuerzo que di y todo el trabajo duro que hice durante el año se vio recompensado”, comentó.

La inclinación de Aurora por el arte comenzó en la infancia. Aunque también valoró la posibilidad de estudiar Veterinaria, su interés por el diseño gráfico, el arte digital y las expresiones creativas la llevó a elegir Arte y Comunicación Visual. “Desde pequeña siempre me gustó dibujar, pintar y hacer algo creativo. También agarraba juguetes y otras cosas y creaba cosas nuevas. Siempre tuve esa vena artística”, recordó.

Ingresó a la UNA en 2021 y, desde entonces, ha afrontado las exigencias de la vida universitaria, entre ellas los trabajos complejos, los horarios y la organización del tiempo para cumplir con los proyectos académicos. En ese proceso, sus docentes contribuyeron a fortalecer sus habilidades como diseñadora y su preparación profesional, mientras que su mamá, su papá y su hermano le brindaron apoyo para continuar con sus objetivos.

Mantener un rendimiento académico alto también le exigió aprender a distribuir sus responsabilidades y reservar tiempo para descansar. Para ella, la organización y la determinación son importantes, pero el bienestar personal no debe quedar relegado por las exigencias de los estudios.

Por eso, le recuerda a los estudiantes que enfrentan dificultades durante la universidad  que siempre hay que perseverar sin descuidar la salud mental. “Yo les digo que sigan adelante; sé que es difícil y que a veces uno está muy cansado porque hay muchos exámenes y trabajos muy cerca, pero también hay que valorar la salud mental y descansar. A veces los descansos sirven para tener un mejor rendimiento académico en el día a día”, aconsejó.

Su siguiente meta es concluir la licenciatura y continuar su preparación profesional. Entre sus planes está cursar una maestría en Mercadeo u otra especialidad que complemente sus conocimientos en diseño gráfico y le permita ampliar sus oportunidades laborales.

Para Aurora, el reconocimiento regional marca un momento importante en su trayectoria, pero no representa el final del camino. Su interés por el arte, la formación recibida en la UNA y la intención de seguir aprendiendo orientan los pasos que espera dar en su futuro profesional.