Desamparados de Alajuela, Andrés Morales Aguirre inicia cada día su recorrido hacia la Universidad Nacional (UNA) con la convicción de abrir un nuevo camino. Estudia Planificación Económica y Promoción Social y se convirtió en el primero de su familia en acceder a la educación superior pública, un logro que representa orgullo, pero también una gran responsabilidad.
Obtener una beca marcó un antes y un después en su vida. “Si no hubiera recibido la beca, no podría seguir estudiando”, afirmó. Los costos de transporte y alimentación hacían difícil sostener la carrera, hasta que conoció el sistema de becas de la UNA y encontró en la beca Luis Felipe una oportunidad real para continuar.
También cuenta con la beca de estudiante asistente, apoyos que no solo le brindan respaldo económico, sino también formación en habilidades y valores. A través del voluntariado y el trabajo comunitario, Andrés fortalece su compromiso social y su crecimiento personal.
Para Morales Aguirre, la educación pública es un derecho que transforma vidas y comunidades. Su meta es graduarse y retribuir lo aprendido, especialmente mediante el apoyo a pequeños emprendimientos y comunidades con menos oportunidades. “La beca es increíble —mencionó—, porque me permite seguir adelante y construir una carrera digna”.
