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UNA planifica su futuro en clave de participación

Vislumbrar una universidad que responda a las necesidades mundiales actuales y venideras preservando su esencia humanista, así como estar a la vanguardia por el bienestar de la sociedad y el desarrollo del país es el objetivo del trabajo participativo de planificación prospectiva que realiza la Universidad Nacional (UNA).

Mediante talleres, mesas de trabajo y actividades académicas con presencia de docentes, administrativos y estudiantes, que arrancaron en junio de 2021, se han generado cinco variables esenciales que serán analizadas para valorar la ruta para alcanzar el objetivo propuesto.

Estas variables de transformación o también denominados retos son: generación de recursos propios, vinculación con el sector social y productivo, internacionalización de la oferta académica, territorialidad y transformación tecnológica.

El 7 de setiembre pasado, en el taller “Presentación de resultados de la construcción de escenarios” se evidenciaron los hallazgos de planificación de futuro de la UNA en clave de participación. 

Para Alejandra Gamboa Jiménez, vicerrectora de Vida Estudiantil, el trabajo intensivo de repensar y plantear prospectivamente la Universidad que queremos en los próximos 40 años, representa un ejercicio desde la academia, el equipo administrativo y el movimiento estudiantil. “Dichos actores han confluido del encuentro participativo convocado por la Rectoría y Rectoría Adjunta con el apoyo de la Escuela de Promoción y Planificación Social. Sus principales características han sido ubicarnos en la Universidad que tenemos, con sus aciertos y desaciertos, con sus necesidades y retos, en pleno diálogo y autocrítica”, acotó Gamboa.

Para la vicerrectora, la realidad y prospectiva han caracterizado los diversos espacios de trabajo que han tomado del tiempo para mirar con luz larga la Universidad. “El mismo ejercicio de encontrarnos regularmente en jornadas de mínimo cuatro horas, nos ha implicado un reto de combinar la cotidianidad del trabajo y visualizar con responsabilidad las dinámicas universitarias en las que miramos y planificaremos la Universidad”, manifestó.

“La construcción del futuro es hoy” 

La vicerrectora de Vida Estudiantial destacó que han tomado con responsabilidad la metodología planteada por los expertos de la Escuela de EPPS, mediante espacios comunes y de trabajo grupal que les ha permitido escuchar y atender las voces de actores universitarios con alta experiencia. “Hago mías las palabras que resuenan en los talleres: el futuro y su consecuente construcción es hoy”, subrayó.

“Avisorar el camino por recorrer de nuestra querida Universidad Nacional en el largo plazo, conlleva a una profunda reflexión y un valioso esfuerzo de parte de todas las personas que integran su accionar”, manifestó Fanny Fonseca Keith, integrante del equipo a cargo del proyecto Prospectiva Estratégica UNA 2040.

Para Fonseca, es un acierto que se haya hecho una pausa en el camino de la Universidad para repensar su imagen futura desde una visión retadora que considera el aporte de diversos autores desde el análisis prospectivo, para la construcción de los diversos escenarios que permitan posicionar a la Universidad en el escenario plausible. “Lo anterior conlleva a enfocarse en la responsabilidad de asumir los retos, las oportunidades y el fortalecimiento de capacidades que sumen valor y pertinencia social a su razón de ser”, dijo.

Profesional del Área de Planificación de la UNA, Fonseca Keith considera que el  proceso prospectivo que se viene llevando a cabo desde junio de este año, ha jugado un rol fundamental, pues ha permitido ir visualizando en el proceso las mejores condiciones institucionales, que  acompañadas de la acción, la apropiación y el aprendizaje continuo, en medio de la turbulencia, podrán iluminar su sendero los próximos veinte años.

El coordinador del proyecto Planificación Prospectiva Estratégica UNA 2040, Juan Carlos Mora Montero, presentó un gráfico generado con la herramienta MICMAC, la cual permite organizar las variables según influencia y dependencia.

En esta imagen, la tecnología y los recursos propios, se ubican en el margen superior derecho, lo que indica que afectan ampliamente lo relacionado con la vinculación, la internacionalización y la territorialidad.

Otra figura permite observar las relaciones entre estas variables y cómo cada una se ve influenciada por las demás en mayor o menor medida según el caso. “Esto quiere decir que debe trabajarse sistémicamente las hipótesis y combinaciones con un orden estratégico, para poder desarrollar cada reto de manera adecuada e ir potenciando el avance de los retos relacionados entre si”, explicó Mora.

La matriz contiene espacios de posibles hipótesis para enfrentar el problema, que serán de varios tipos: conservadora, moderada y ambiciosa.

Mesas de trabajo 

Las mesas de trabajo generaron un análisis y su respectiva socialización en la plenaria. El grupo 1 abordó la variable de generación de recursos propios de la universidad, el cual expuso como vector que el porcentaje del presupuesto que debe plantearse en la universidad debe ser producto de la generación de recursos propios, partiendo de una “línea base” de 5.8% y a partir de este cálculo se plantearon las siguientes hipótesis: la poco favorable correspondiente a un porcentaje de 6.3%; la moderada un 9% y la ambiciosa un 12% que deben generarse como producto de los recursos propios gestionados por la UNA.

Para el grupo 4, la variable de internacionalización de la oferta académica, designó como vector de análisis el porcentaje de inserción de personas, donde la hipótesis conservadora corresponde a que el 25% de las personas graduadas en actividades vinculadas con el resto del mundo; por otro lado, la hipótesis moderada corresponde a que el 50% de los graduandos  trabajen en aspectos vinculados al mundo; y, finalmente, la hipótesis ambiciosa corresponde a que un 75% de los graduados laboren en actividades vinculadas al mundo.

Respecto al grupo 2, en cuanto al trabajo de análisis de la variable vinculación al sector social y productivo, se indica que el vector corresponde al porcentaje de proyectos, programas y actividades (PPAA) de la Universidad. La línea base indica un crecimiento de 2% a 3% del sector social y productivo.  La hipótesis conservadora plantea que para el 2042 se observará un crecimiento total del 4%, para unos 30 proyectos extras o nuevos, que suman a los 700 proyectos que existen actualmente; la hipótesis moderada la cual apunta al 7% que suma 50 proyectos adicionales a lo existente y la hipótesis ambiciosa expone el 10% que define crear 70 proyectos nuevos.

Finalmente, el grupo 5 respecto a la variable de presencia y cobertura territorial, indica que su vector corresponde a la cobertura de la universidad en las áreas regionales del país, en este sentido, la línea base, sobre cobertura de la educación superior en sedes y secciones regionales alcanza un 30%. A partir de esta línea base surgieron las hipótesis: la conservadora propone un 35%, la moderada el 40% y la ambiciosa el 50%.

En este sentido, se espera que este alcance sea en aspectos como la cobertura académica, el presupuesto de PPAA, la desconcentración en la acción sustantiva, la política de egresados y la implementación de una política de regionalización.

Próximamente se analizará la variable o reto referido a la transformación tecnológica, (grupo 3), área de mayor complejidad y articulación con los demás retos.

Las matrices serán analizadas mediante un software que permitirá determinar posibles escenarios, la probabilidad de estos y del escenario deseado.

Texto e ilustraciones: Daniel Alejandro Cavallini Espinoza y Efraín Cavallini Acuña - académicos EPPS- UNA.

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