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Gobiernos locales se comprometen con restauración de ecosistemas urbanos

Proyecto de cooperación internacional Interlace, coordinado por académica de Estudios Generales de la UNA, promueve soluciones innovadoras basadas en la naturaleza para recuperar ecosistemas degradados y crear ciudades más habitables, resilientes e inclusivas. 

“Fortalecer la conexión de las personas con el entorno natural en las ciudades, teniendo en cuenta los diversos valores humanos, percepciones y realidades sociales, para que juntos podamos convertirnos en ciudades sostenibles, resilientes, inclusivas y habitables” es parte de los compromisos que suscribieron municipalidades costarricenses, durante el primer evento de “Ciudades por la naturaleza” para América Latina, realizado el 13 de mayo pasado en el Hotel Radisson,  en  Costa Rica, en el marco de la reunión anual del proyecto “Interlace: Recuperando ecosistemas urbanos”.

La carta de compromiso “Ciudades sostenibles y habitables para entornos urbanos: promoción de la restauración de ecosistemas urbanos”—firmada durante el evento por un grupo de alcaldes costarricenses y latinoamericanos—es  impulsada en el país por la Unión de Gobiernos Locales  (UNGL), como parte del proyecto Interlace, financiado con fondos de la Unión Europea y coordinado por la académica Marcela Gutiérrez, del Centro de Estudios Generales de la Universidad Nacional (UNA).

Interlace involucra seis ciudades europeas y latinoamericanas, entre ellas, el Corredor Biológico Interurbano María Aguilar (CBIMA), el cual incluye los cantones de Alajuelita, Curridabat, La Unión, Montes de Oca y San José, con una población que supera los 400 mil habitantes.

El objetivo de este proyecto—que inició en setiembre de 2020 y tiene vigencia hasta agosto de 2024—es habilitar y equipar a las ciudades europeas y latinoamericanas para que restauren y rehabiliten eficazmente sus ecosistemas urbanos, a fin de que las ciudades sean más habitables, resilientes e inclusivas.

“La idea de este proyecto de cooperación internacional es trabajar en instrumentos para la restauración de los ecosistemas para hacer de las ciudades ambientes más inclusivos, donde la gente esté mejor, tenga mejor salud y además utilice los espacios verdes y participe en la conservación de los mismos como herramientas de bienestar”, explicó Marcela Gutiérrez, de la UNA. 

Naturaleza+lugares+personas

Por su parte, el vicedecano de Estudios Generales, Jaime Mora, destacó la relevancia de la iniciativa  sobre todo porque une a las ciudades con el medio ambiente y con las personas. “Nos interesa mucho participar en estos procesos de recuperación de esos espacios verdes y estamos muy complacidos de poder visualizar el trabajo que hacemos en este campo del medio ambiente y la conservación”, afirmó.

Y es que, precisamente, el enfoque de Interlace—palabra que implica conexión—es “naturaleza-lugares-personas”, para lo cual promueve acciones orientadas a alcanzar los siguientes objetivos:  apoyar la naturaleza y la biodiversidad creando zonas verdes y recuperando los ecosistemas degradados; cultivar lugares compartidos para el intercambio entre personas urbanas, periurbanas y rurales y las administraciones, y fortalecer la conexión entre las personas en los entornos urbanos, tanto entre sí como con el entorno natural.

En el caso del Corredor Biológico Interurbano María Aguilar (CBIMA), el apoyo del Interlace es esencial para desarrollar acciones en busca de lograr estos objetivos y superar los grandes retos que enfrenta.

Por ejemplo, la creación y gestión de espacios verdes es fundamental, ya que  la falta de estos en el CBIMA está afectando la salud de las personas, limitando las oportunidades de realizar actividad física y de interactuar socialmente, y en consecuencia,  la salud mental.

Además, la reconexión con la naturaleza y la educación ambiental son elementos clave para la restauración de los espacios verdes y sobre todo del río María Aguilar,  pues los propios habitantes han contribuido a degradar el ecosistema con sus malas prácticas ambientales, contaminando el río con desechos líquidos y sólidos.

Complementario a las acciones que las municipalidades del CBIMA han venido realizando apoyadas por Interlace, la carta de compromiso “Ciudades sostenibles y habitables para entornos urbanos: promoción de la restauración de ecosistemas urbanos” es un paso más al que se suman otras municipalidades, dispuestas a tomar la iniciativa  para “apoyar la naturaleza y la biodiversidad mediante la aplicación de soluciones innovadoras de restauración basadas en la naturaleza para crear nuevas áreas verdes y recuperar ecosistemas degradados, mejorando la salud, la resiliencia y la sostenibilidad de los ecosistemas urbanos, garantizando la conservación de la biodiversidad y optimizando la prestación de servicios ecosistémicos y otros beneficios dentro de una planificación coherente e integrada”, tal como se establece en la proclama.

Durante el evento de “Ciudades por la naturaleza”, la carta de compromiso fue firmada por las municipalidades de San José, Goicoechea, Alajuelita, La Unión, Oreamuno, Moravia, Desamparados y San Rafael de Heredia, así como por representantes de municipios de Colombia, Chile y Puerto Rico, integrantes de la Federación Latinoamericana de Ciudades, Municipios y Asociaciones de Gobiernos Locales (Flacma). 

Foto portada: El alcalde de Goicoechea, Rafael Ángel Vargas, formó parte del grupo de autoridades municipales que suscribió la carta de compromiso con la restauración de los ecosistemas urbanos, en el marco de la reunión anual del proyecto Interlace.

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