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Alianza del Pacífico: mucho más que un tratado de libre comercio

Tras el reciente anuncio del gobierno de que el país retomará el proceso para la incorporación a la Alianza del Pacífico, expertos analizaron distintas aristas del tema, el pasado 11 de julio, en el conversatorio  virtual “Alianza del Pacífico: aspectos clave para Costa Rica”, organizado por la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional y moderado por Marco Méndez, director de esa unidad académica.

“La Alianza del Pacífico no es un tratado de libre comercio; es una integración que va mucho más allá de eso”, aseguró Gabriela Navarro, especialista en comercio exterior e integrante de la Cátedra OMC-UNA.

Navarro explicó que desde su creación, en 2012, se plantea a la Alianza como un mecanismo de articulación no solamente comercial sino también política, económica y de cooperación entre los países miembros, a saber, Colombia, Chile, México y Perú.

La plataforma—añade—nace con el objetivo de conformar un área de integración profunda que impulsa el mayor crecimiento, desarrollo y competitividad de las economías participantes, mediante la búsqueda progresiva de la liberalización de bienes, servicios, capitales y personas.

Además, busca la proyección al mundo, particularmente a la región Asia-Pacífico, que se perfila como el eje fundamental de la economía mundial de este siglo.

Pero la Alianza no solo se centra en la libre circulación de bienes, servicios y capitales, sino que promueve la integración  de las pequeñas y medianas empresas—a través de grupos de trabajo—así como la cooperación en innovación, emprendimiento, cultura, deporte, infraestructura, entre otras. 

La especialista Viviana Santamaría, profesora de la carrera de Comercio y Negocios Internacionales de la UNA, coincidió con Navarro en que “la Alianza es más que un acuerdo de libre comercio, es más que una negociación arancelaria”. Pero además—destacó—permite la coexistencia de los acuerdos que ya Costa Rica tiene vigentes; es decir, no significa una renuncia a las reglas que actualmente tenemos.

Objetivo estratégico

Santamaría, quien se desempeñó como negociadora comercial del país, considera que posiblemente la Alianza va a implicar ir un poco más allá en algunos de estos tratados de libre comercio ya existentes entre Costa Rica y los cuatro países miembros, especialmente porque habrá que poner sobre la mesa de discusión los productos que ya habían quedado excluidos de los compromisos de desgravación. “La prioridad, sin lugar a dudas, es la convergencia y la libre movilidad de todos los factores, ese es el objetivo”, resaltó.

Por esa razón, estima de gran importancia que cada sector productivo, así como la academia y demás interesados, hagan su propio balance de costo y beneficio, pero a la vez, visualicen este acuerdo comercial no desde una perspectiva simplista, en el sentido de si se reduce o no se reduce el arancel, sino sobre todo como un objetivo estratégico tomando en cuenta todas las oportunidades que se abren.

“La forma más fácil para una economía como la de Costa Rica para poder participar en la dinámica económica y comercial a nivel mundial es precisamente tratando de integrarnos a un bloque comercial porque al final somos una economía muy pequeña y por tanto no tenemos el mecanismo competitivo y la dinámica comercial y económica para poder competir de tú a tú con cualquier economía del mundo”, explicó Vinicio Sandí, docente de la Escuela de Relaciones Internacionales y especialista en economía para el desarrollo.

El experto recordó que el juego de la conformación de bloques para aglutinar mayor poder económico y comercial es una realidad.

En ese sentido, Sandí considera que debemos entender que Costa Rica gana más participando en el esquema de integración como la Alianza del Pacífico, que quedándonos fuera de esta. “Al final esta alianza lo que nos permite es tener una plataforma para el fortalecimiento de los encadenamientos productivos y las cadenas de valor en el marco del acuerdo. Es un mecanismo que contribuye a participar de manera conjunta, más fortalecida y articulada con esos grandes centros productivos”, subrayó el académico de la Escuela de Relaciones Internacionales.

Por su parte, Diana Murillo, especialista en geopolítica de Asia, quien fungió como diplomática de carrera, se refirió a la incidencia de la participación de Costa Rica en la Alianza del Pacífico, en términos de cooperación.

“Más allá del ámbito económico y comercial, desde la creación de la Alianza del Pacífico, la cooperación fue contemplada como uno de los pilares clave para poder avanzar en el proceso de integración y articulación regional, destacó Murillo.

Por otra parte, consideró que la Alianza del Pacífico es una ventana para fortalecer la cooperación con los países de Asia-Pacífico, principalmente los estados asociados o candidatos a ser asociados. “Tenemos buenas relaciones con Japón, con Corea, pero podemos fortalecerlas aún más con Singapur, Australia, Nueva Zelanda, entre otros”, señaló.

Además, resaltó el hecho de que algunos países son más anuentes a emprender acciones de cooperación a través de bloques, en vez de bilateralmente, para tener un mayor alcance.

En números  

A nivel numérico, la Alianza del Pacífico se plantea como una de las principales economías a nivel mundial, según destacó Navarro, académica e investigadora de la UNA. Proyecciones al año 2018, la colocaban como la octava principal economía a nivel mundial y representa una capacidad de atracción del 30% de inversión en toda América Latina.

Entre los logros de esta plataforma de 2012 a la fecha, Navarro destaca: 

  • Desgravación arancelaria del 98% de los productos que se transan entre los países miembros (se busca alcanzar la totalidad para el 2030).
  • Iniciativas como el Consejo empresarial de la Alianza, iniciativa del sector privado que ha buscado dar recomendaciones a los gobiernos para construir una agenda de trabajo centrada en las necesidades de las empresas.
  • Plataformas de movilidad estudiantil han beneficiado a más de 3 mil estudiantes de los cuatro países miembros, permitiéndole hacer intercambios académicos entre ellos.
  • Conduce a la supresión de la visa de turismo y de negocios entre los países, lo que beneficia al turismo y a la movilización empresarial.

La Alianza del Pacífico tiene 55 países observadores de todo el mundo, donde destaca la participación de los países de la región de Asia, entre ellos China, Corea, India, Indonesia, Japón, Singapur y Tailandia, naciones europeas, de Oceanía  (Australia, Nueva Zelanda), así como otros países de América Latina y América del Norte (Estados Unidos y Canadá).

A nivel de su estructura, tiene una cumbre de ministros, que es el máximo órgano decisorio, y a lo interno cuenta con grupos de trabajo que van desarrollando los objetivos en distintas áreas.

Costa Rica inició los procesos de integración a la Alianza del Pacífico durante la administración de la entonces presidenta Laura Chinchilla. Luego de una paralización del proceso de adhesión en las últimas dos administraciones, el actual presidente Rodrigo Chaves anunció, el pasado 8 de julio, que se retoman las gestiones para la incorporación del país a esta plataforma de integración regional.

 

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